El conflicto comenzó alrededor de un puesto de venta instalado a la vera de la Ruta 168 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una disputa por la ubicación de puestos de venta de frutillas en la Ruta Nacional 168 terminó el domingo por la tarde en una balacera que dejó a un hombre internado en terapia intensiva y a una mujer herida en una mano, en un episodio ocurrido en la zona de Colastiné Sur, a la altura del kilómetro 480 en cercanías del exatracadero de la balsa. El conflicto se inició por el control de un espacio de comercialización y escaló en pocas horas.

El relato más detallado sobre cómo empezó la secuencia lo aportó una de las víctimas de 28 años que habló este martes con Aire de Santa Fe mientras esperaba avanzar con su declaración judicial. Según su versión, el conflicto se desencadenó cuando dos hombres llegaron al puesto de su familia, instalado pocos días antes, y reclamaron ese espacio como propio.

“Estábamos vendiendo frutillas ahí cuando llegaron dos hombres a querer sacarnos del puesto. Ellos dijeron que eran los que vendían frutillas sobre toda la ruta”, afirmó la mujer.

La investigación sitúa el inicio del enfrentamiento en la zona del kilómetro 480 de la Ruta 168 (Google Maps)

Tras ser intimados, el grupo que había instalado la nueva estructura, trasladó el puesto hacia el sentido de Santa Fe. Sin embargo, el cambio de ubicación no cerró la tensión. Horas más tarde, se produjo una nueva discusión, que fue creciendo hasta derivar en una pelea entre varias personas. Alrededor de las 17:15 del domingo, el conflicto escaló y terminó en disparos.

El saldo más grave del episodio fue la situación de un hombre de 40 años, que recibió dos impactos de bala. Uno de los proyectiles ingresó y salió por la zona de la rodilla izquierda, mientras que el otro quedó alojado en la cadera derecha. Fue trasladado de urgencia al Hospital José María Cullen, donde debió ser intervenido quirúrgicamente. Después de la operación, quedó internado en la Unidad de Terapia Intensiva.

El hombre herido de bala fue trasladado al Hospital José María Cullen, donde quedó internado en terapia intensiva

En el mismo hecho resultó herida una mujer de 28 años, quien dio su testimonio de lo ocurrido. La joven fue alcanzada por un disparo en la mano izquierda. Los profesionales que la asistieron determinaron que se encontraba fuera de peligro. Uno de esos proyectiles impactó en uno de sus dedos. La causa también incorporó a otras personas que habrían tenido distintos grados de participación en el enfrentamiento, entre ellas una mujer de 42 años que denunció haber sido agredida.

En su testimonio, la víctima agregó un elemento central para la investigación: aseguró que, después de la pelea, uno de los involucrados disparó desde el otro lado de la ruta hacia el grupo. “Tiró al montón, a donde estábamos todos”, relató.

Otro aspecto que expuso la mujer fue la presencia de menores de edad durante el episodio. Según contó al medio santafesino, en el lugar había menores dentro de un vehículo cuando comenzaron los disparos y la escena de violencia. “Mis sobrinas estaban adentro del auto. La hija de mi cuñada le tapaba las caras a mi sobrina con una almohada para que no vea todo lo que pasó”, dijo.

“Sinceramente, yo tengo mucho miedo. Ya dos veces me fueron a tirotear en mi casa”, expresó la mujer en diálogo con Aire de Santa Fe. También anticipó que solicitará medidas de protección.

La pesquisa quedó orientada a determinar quiénes efectuaron los disparos, cómo se desarrolló cada tramo del enfrentamiento y qué participación tuvo cada una de las personas que estaban en el lugar. Después del episodio, un hombre de 44 años fue detenido. Antes de la llegada de la Policía habría sido retenido y golpeado por un grupo que permanecía en la zona.

A su vez, otro hombre que habría intervenido en la secuencia era buscado por los investigadores. La causa fue caratulada de manera provisoria como lesiones graves y leves calificadas por el uso de arma de fuego y abuso de arma, bajo intervención de la Fiscalía.