Un secretario judicial sospechaba de su esposa, le “pinchó” el teléfono y fue condenado a 4 años de prisión
La Corte Suprema dejó firme una condena contra un secretario judicial acusado de “pinchar” el celular de su esposa y del hombre que sospechaba que era su amante. Los celos lo llevaron a usar una causa de narcotráfico para espiar a su propia pareja. Para hacerlo, el entonces secretario de un juzgado
La Corte Suprema dejó firme una condena contra un secretario judicial acusado de “pinchar” el celular de su esposa y del hombre que sospechaba que era su amante.
Los celos lo llevaron a usar una causa de narcotráfico para espiar a su propia pareja. Para hacerlo, el entonces secretario de un juzgado federal de Corrientes utilizó documentación oficial y ordenó intervenir los teléfonos. El caso salió a la luz cinco años después y terminó con una condena de cuatro años de prisión.
Ahora, la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el último recurso presentado por la defensa y dejó cerrado el camino de esa instancia extraordinaria. También se abrió una vía de reclamo en el fuero civil.
Una sospecha de infidelidad
Todo comenzó en 2014. Según la investigación, el acusado trabajaba como secretario de la Secretaría Penal N° 2 del Juzgado Federal N° 1 de Corrientes, y sospechaba que su esposa mantenía una relación con un hombre que había sido su novio durante la adolescencia.
La mujer nunca sospechó que su esposo lo estaba espiando. (Foto: Imagen generada con IA)
En lugar de recurrir a una investigación privada, utilizó su posición dentro del juzgado. Confeccionó un oficio con membrete oficial, consiguió la firma del juez y lo presentó como una medida vinculada a una investigación por narcotráfico.
La orden permitió intervenir los teléfonos durante 30 días. Las escuchas, que incluían llamadas y mensajes, tenían que llegar directamente a la secretaría que estaba a cargo del propio funcionario.
Las intervenciones se realizaron entre el 18 de septiembre y el 1° de octubre de 2014.
El secreto quedó guardado durante cinco años
Durante mucho tiempo, nadie advirtió lo que había ocurrido. Recién en marzo de 2019, durante un relevamiento de efectos del juzgado, personal judicial encontró 28 discos compactos que contenían las comunicaciones obtenidas mediante las intervenciones.
Entre las grabaciones aparecía también el propio funcionario hablando con su pareja.
El hallazgo permitió reconstruir cómo se habían realizado las escuchas y dio lugar a la investigación que terminó con su condena.
La condena por las escuchas ilegales
En julio de 2025, el Tribunal Oral Federal de Corrientes condenó al secretario a cuatro años de prisión y a ocho años de inhabilitación absoluta para ejercer cargos públicos.
La condena fue por los delitos de abuso de autoridad y falsedad ideológica de documento público.
La defensa apeló y en abril de 2026 la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó la sentencia. Entonces llegó el último intento ante la Corte Suprema.
El máximo tribunal no analizó nuevamente las pruebas ni revisó en profundidad los hechos del caso. Directamente consideró inadmisible el recurso extraordinario presentado por la defensa, en aplicación del artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.
También rechazó el planteo de la defensa contra la constitucionalidad de ese artículo. Por eso, la presentación fue desestimada.
El juez Ricardo Lorenzetti hizo una aclaración en su voto para evitar una interpretación equivocada sobre el alcance de la decisión. Señaló que cuando la Corte rechaza un recurso extraordinario mediante el artículo 280, eso no implica confirmar ni afirmar que la decisión anterior sea justa o acertada.
El expediente tuvo como tribunal de origen a la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal y anteriormente había intervenido el Tribunal Oral Federal de Corrientes.