Aldameros es un refugio de gatos ubicado en La Habana que brinda cuidado y alimento a decenas de animales rescatados. El lugar depende de donaciones y del esfuerzo de voluntarios para seguir funcionando.

La crisis económica en Cuba ha dificultado la obtención de comida y medicinas para los gatos, poniendo en riesgo la continuidad del refugio y el bienestar de los animales que allí viven.

La Yadira Gomez espera que llegue la comida para los gatos refugiados en Aldameros, uno de los principales centros de atención y refugio en La Habana, Cuba. (Infobae Cuba/REUTERS/Norlys Perez)Ileana Gonzalez brinda atención a uno de los gatitos refugiados. Este lugar opera como un espacio de resguardo y cuidado para más de 120 animales abandonados. (Infobae Cuba/REUTERS/Norlys Perez)Los gatos de La Habana han encontrado un espacio seguro entre la ciudad que experimenta una crisis social, que también impacta en el funcionamiento del refugio. (Infobae Cuba/REUTERS/Norlys Perez)Aldameros depende principalmente de la labor de voluntarios y donaciones para conseguir alimentos y medicamentos esenciales. (Infobae Cuba/REUTERS/Norlys Perez)En 2020, cuando esta céntrica zona de La Habana quedó desolada por la cuarentena, muchos de los animales que allí vivían, alimentados regularmente por vecinos y transeúntes, quedaron sumidos en el abandono. (Infobae Cuba/REUTERS/Norlys Perez)Fue así que, en abril de ese año, junto a otras voluntarias de la protección animal habanera, Gabriela López fundó la colonia Aldama, convertida hoy en proyecto de desarrollo local (PDL). (Infobae Cuba/REUTERS/Norlys Perez)Seis años después, la colonia acoge a más de 120 animales abandonados o nacidos en las calles, en su mayoría gatos. (Infobae Cuba/REUTERS/Norlys Perez)Danny Galan and Yadira Gomez son voluntarios del refugio, quienes reconocen la dificultad de conseguir alimentos y recursos para mantener a los gatos. (Infobae Cuba/REUTERS/Norlys Perez)El centro, al igual que la población en general, tiene ahora poca agua, a pesar de su ubicación en el centro de La Habana, solo un par de horas de electricidad diarias y los costes se disparan junto con la inflación, dice López. (Infobae Cuba/ REUTERS/Norlys Perez)