Utiel (Valencia), 5 sep (EFE).- Daniel Luque, tras realizar dos faenas magistrales, y Emilio de Justo han triunfado en la corrida de la Feria de Utiel, que tuvo un estupendo ambiente en los tendidos con dos tercios del aforo cubiertos.

La corrida de Araúz de Robles fue noble y guapa. Samuel Navalón se quedó sin salida a hombros tras firmar ante el sexto una poderosa faena, que se premió sólo con una oreja tras fallar con la espada.

Daniel Luque, de blanco y plata, toreó para la ciencia frente al primero de la tarde: Tasador, de Araúz de Robles. Es decir, Luque lo investigó en todo momento y trató de resolver cada una de las opciones que le ofreció un toro complejo.

Este primero fue un toro apretado y grandón, serio y, sobre todo, con sus cosas. Salió con disparo y Luque lo recogió en emocionantes pero señoriales lances a la verónica. La partida de la lidia siempre la ganó Luque frente a la casta del Araúz que evolucionó del carácter al genio y de ahí a la mansedumbre hacia los adentros.

Luque imprimió temple, mesura y todo desde el sitio para que rompiera a embestir. Primero lo ordenó por el derecho, en un remate por el pitón izquierdo se resbaló la embestida y siguió por ahí pero el mando de Luque le dolió.

El toro pegó un apretón por el pitón diestro de bravucón y Luque lo aplacó con la muñeca y los vuelos de su muleta. Entonces, el toro, podido, marcó tablas y el epílogo fueron las luquecinas antes de una buena estocada para cortar una oreja.

Daniel Luque ante el cuarto de la tarde dio una lección de magistral facilidad: se inventó la faena y casi que al toro, que era un zapato por bajo y guapo, pero al que tuvo hacerle la embestida.

Le faltaba la clase, la profundidad, el recorrido, y Luque le puso toque divino para darle forma, temple, trazo y hondura al toreo.

Y la faena fue a más en empaque y reunión hasta otra gran estocada, y el toro hasta murió de bravo. Un milagro. La oreja con la que volvieron a premiar a Daniel Luque no daba la medida de la tarde de toreo que acababa de firmar el sevillano en Utiel.

Emilio de Justo le cortó una oreja al segundo de la tarde, Taconero, que fue un toro bajo, hondo, serio, pero agradable de pitones. De salida ya humilló con clase y De Justo se entretuvo en ligarle chicuelinas.

El inicio de la faena de muleta sirvió para ordenar una embestida protestona que exigió gobierno, buen embroque y el toreo por abajo. Algo acelerado, los redondos del extremeño Emilio de Justo brotaron largos y se recreó con pases de pecho de suerte cargada y muy rebozados. La estocada resultó caída y trasera. Una oreja.

Mendruguero, quinto de la tarde, derivó a desrazado a las primeras de cambio en la faena de muleta. De una salida ilusionante, en la que De Justo pudo estirarse a la verónica, a un último tercio distraído y buscando tablas.

En los adentros, el extremeño le robó la mejor tanda en redondo y todavía firmó unas personalísimas manoletinas de compás abierto y a la segunda dejó una gran estocada. Oreja.

Samuel Navalón en su primero apenas pudo dejar una larga cambiada de rodillas a cámara lenta y un inicio muletero de la misma guisa, pero que resultó fatal para el castaño de Araúz, que se rompió la mano izquierda. Ahí se terminó esa faena.

La papeleta quedó toda para el sexto, y fue eso. Una papeleta. Chinchón, que así se llamó el último de Araúz de Robles, fue grandón y basto. No tuvo gracia alguna. Siempre con la cara alta, al último tercio llegó con todo por resolver.

Samuel Navalón fue todo convicción desde el mismo inicio. Lo enceló, dio distancia y al final acabó pegándose un serio arrimón de torero poderoso, aguantando escalofriantes parones, y robándole dos definitivos circulares en los mismos medios que pusieron la plaza en pie. Sólo la espada frenó el triunfo del torero de Ayora y al final cortó sólo una oreja.

FICHA DEL FESTEJO:

Seis toros de Araúz de Robles bajos y agradables de pitones. Nobles en líneas generales.

Daniel Luque, de blanco y plata: estocada (oreja); estocada (oreja).

Emilio de Justo, de burdeos y azabache: estocada caída y trasera (oreja); pinchazo y estocada (oreja).

Samuel Navalón, de lila y oro: estocada y descabello (ovación); tres pinchazos, aviso, y estocada (oreja).

Plaza de toros de Utiel, corrida celebrada por las fiestas en honor a la Virgen del Remedio. Aforo: dos tercios tres de entrada (unos 5.000 espectadores). EFE

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