León, 05 sep (EFE).- Un incendio forestal declarado en la noche del viernes en la localidad leonesa de Pendilla de Arbas, en el municipio de Villamanín, ha desplazado su frente más activo a Asturias, donde continúan centrados los principales esfuerzos de extinción, según ha informado este sábado la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.
El fuego, que permanece activo y en situación operativa de Índice de Gravedad Potencial (IGR) 1, se ha inició a las 23.40 horas de este pasado viernes, 4 de septiembre, en este pueblo de la montaña central leonesa, situado junto al límite autonómico y muy próximo al puerto de Pajares.
La Junta ha señalado a través de sus canales oficiales que la parte más activa del incendio se encuentra ya en territorio asturiano, motivo por el que el seguimiento y la coordinación de medios se desarrolla entre ambas comunidades autónomas.
Las imágenes aéreas difundidas por el operativo muestran una extensa superficie de pastizales y matorral de alta montaña ya afectada por las llamas, con varios focos humeantes activos y una gran cicatriz negra visible sobre las laderas de la cordillera Cantábrica.
Según los datos del Operativo de Lucha contra Incendios Forestales de Castilla y León (Infocal), la causa probable del incendio es intencionada, aunque la investigación sobre su origen permanece abierta.
En las labores de extinción han trabajado durante toda la jornada medios terrestres y aéreos de distintas administraciones. Entre ellos se han desplegado efectivos de las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
El dispositivo movilizado alcanza la treintena de medios, según la información actualizada por la Junta. Entre ellos técnicos, agentes medioambientales o celadores, cuadrillas de tierra, maquinaria y recursos aéreos.
El incendio alcanzó el nivel IGR 1 a las 15.10 horas de este sábado. Este nivel se declara cuando existe la posibilidad de afección leve a bienes distintos de los forestales o cuando se hace necesario adoptar medidas preventivas para la protección de personas y propiedades.
La evolución del fuego ha estado condicionada por las características del terreno, una zona de alta montaña con fuertes pendientes y difícil accesibilidad, lo que ha obligado a concentrar esfuerzos en la consolidación del perímetro y la vigilancia de posibles reproducciones.
Los servicios de extinción mantienen la vigilancia sobre la evolución del incendio y continúan trabajando para lograr su estabilización definitiva, especialmente en el sector asturiano donde se concentra la mayor actividad del fuego. EFE
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