
Hay casualidades afortunadas, como la que le ha ocurrido a este barco oceanográfico, que sin buscarlo ni quererlo ha localizado 26 ánforas romanas y 17 cajas de material cerámico fragmentado. El hallazgo ha sido realizado por el barco Miguel Oliver mientras hacía un lance al sur de la isla de Formentera. El conjunto ya ha sido entregado al Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera (MAEF), según ha informado este sábado la Agencia EFE.
El Govern balear destacó en un comunicado que el hallazgo procede de un yacimiento que se encuentra a 1.400 metros de profundidad, un factor que consideró “excepcional” por el volumen y el estado de conservación del material. Según la administración autonómica, se trata de un lote “bastante homogéneo” de ánforas tipo Dressel 20, usadas para transportar aceite, con sellos y marcas útiles para su estudio.
El barco Miguel Oliver participa en la campaña de investigación oceanográfica y pesquera MEDITS, coordinada por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Tras conocer el hallazgo, personal del Govern verificó en qué aguas jurisdiccionales se produjo y, una vez determinado que eran de titularidad estatal, movilizó al equipo del MAEF para el traslado.
La autorización para mover las piezas la otorgó el Servicio de Patrimonio Subacuático del Ministerio de Cultura, de acuerdo con la Ley del Patrimonio Histórico Español, que establece el depósito rápido de los bienes extraídos en el museo más cercano. El Govern señaló que la tripulación mantuvo las ánforas hidratadas de forma continua con una manguera, y que en el MAEF ya comenzaron las tareas de desalación y estabilización, pieza por pieza, en depósitos de agua.
Las piezas ya están en el museo
El Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera ha recibido ya las piezas. El museo ha agradecido el trabajo de la tripulación del buque, que recuperó el conjunto y avisó de inmediato a las instituciones competentes. Esa comunicación permitió coordinar la recepción del material en menos de 24 horas.
El conseller de Turismo, Cultura y Deportes,Jaume Bauzà, ha destacado “la total predisposición del personal de la CAIB, y especialmente de los técnicos del MAEF, para contribuir a través de su buen trabajo a dar una solución rápida y eficiente a la necesidad de conservación de los bienes recuperados”. Los hallazgos de ánforas en entornos marinos han sido frecuentes en las islas y, en particular, en aguas de Formentera durante los últimos años. La Conselleria subraya, no obstante, que este conjunto destaca por tres factores concretos: el volumen del material recuperado, su buen estado de conservación y la procedencia de un yacimiento situado a gran profundidad.
Y no ha sido el único hallazgo arqueológico de esta semana. En Écija, Sevilla, el descubrimiento de un nuevo mosaico romano, del que se conservan unos 40 metros cuadrados, en el sótano del propio Ayuntamiento de la localidad, ha convertido a la ciudad en una de las urbes con más mosaicos del Imperio Romano. En los últimos 25 años, se han hallado 20 mosaicos en este lugar, de los que se conservan 400 metros cuadrados.



