
Cada vez que una empresa importa una máquina o exporta un lote de productos, suele intervenir una figura poco conocida fuera del sector: el despachante de aduana. Según el Código Aduanero, es quien realiza en nombre de otros los trámites y diligencias ante el servicio aduanero vinculados a esas operaciones de comercio exterior.
La actividad acompaña el ritmo del comercio exterior argentino. En julio, las exportaciones sumaron 8.854 millones de dólares, un alza interanual del 14,1%, y el país acumuló más de treinta meses seguidos de saldo comercial positivo, según el organismo estadístico oficial.
¿Qué hace un despachante de aduana en el día a día?
Es un auxiliar del comercio y del servicio aduanero: representa a la empresa o a la persona que importa o exporta ante las autoridades de control, y la asesora sobre los requisitos legales y los procedimientos que exige cada tipo de operación, según describen fuentes especializadas del sector.
Entre sus tareas están clasificar la mercadería, presentar la declaración aduanera correspondiente y preparar documentación como facturas comerciales, certificados de origen y declaraciones de importación o exportación, de acuerdo con esa misma descripción de funciones del oficio.
También gestiona el pago de los aranceles ante el organismo de control como parte de la tramitación de cada despacho. Desde octubre de 2024, ese control está a cargo de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, que sucedió a la ex AFIP tras su disolución oficial.

¿Cómo se accede a esta profesión hoy?
Desde la reforma introducida en el Código Aduanero a fines de 2023, dejó de ser obligatoria la inscripción en el Registro de Despachantes de Aduana para desempeñarse en la actividad. Se mantiene, en cambio, la exigencia de un examen técnico para quienes actúan como apoderados generales de despachante o como agentes de transporte aduanero.
La resolución vigente desde enero de 2026 fija ese mecanismo: habilita un turno regular y un turno recuperatorio inmediato si el postulante no aprueba, y establece los aranceles a pagar para inscribirse a los exámenes, según el texto oficial publicado en el Boletín Oficial.
Quien aprueba debe completar además el alta como auxiliar del comercio y del servicio aduanero en el Sistema Registral del organismo de control, un trámite posterior que también está regulado por normativa específica vigente en la actualidad.
Para formarse existe además la carrera de despachante de aduana, con una duración de entre dos años y medio y tres años según la institución donde se estudie, de acuerdo con relevamientos periodísticos sobre salida laboral en el sector aduanero argentino.
¿Quiénes ejercen la profesión hoy en Argentina?
Quien se recibe puede ejercer en forma independiente, representando a empresas importadoras o exportadoras que lo contratan para gestionar sus operaciones, según la descripción de la actividad que hacen medios especializados en empleo del sector.
En Argentina ejercen la profesión unos 5.000 despachantes de aduana, de acuerdo con datos difundidos por el Centro de Despachantes de Aduana, entidad que nuclea a estos profesionales desde su fundación en 1912.

Esa misma entidad impulsó en el Congreso la creación de un Colegio Público de Despachantes de Aduana, que ya obtuvo media sanción en el Senado de la Nación, según informó la propia institución en declaraciones difundidas por medios del sector.
¿Cómo evolucionó el comercio exterior que sostiene esta actividad?
El repunte del comercio exterior también se nota en el volumen físico de mercadería: en el primer trimestre de 2026, las cantidades exportadas crecieron 12,8 por ciento interanual, según el organismo estadístico oficial, mientras que las importadas cayeron 10,6 por ciento en el mismo período.
Ese movimiento se sostuvo mes a mes: entre abril y julio de 2026, las exportaciones mensuales superaron en todos los casos los 8.800 millones de dólares, con subas interanuales de entre 14 y 34 por ciento, según los informes oficiales de comercio exterior publicados en ese período.




