Santander, 28 (EFE).- La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a un año y medio de prisión a una mujer que estafó 4.630 euros a una compañera de trabajo, tras engañarla, para pedirla dinero, con mentiras como que su hijo estaba enfermo, que había muerto o que tenía las cuentas congeladas.
La mujer le dijo a la víctima que necesitaba dinero porque su hijo se encontraba enfermo en el extranjero, luego porque había muerto y llegó a decirla que se estaba divorciando y que sus cuentas estaban congeladas.
La sentencia de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, cuyo contenido ha facilitado en una nota de prensa el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, considera a la mujer autora de un delito de estafa "al no haber acreditado la veracidad de ninguna de las historias que utilizó para engañar a la víctima".




