
Meta, la compañía propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, eliminó más de 1.050 cuentas, páginas y grupos vinculados a una organización terrorista que opera en la frontera entre Colombia y Venezuela.
De acuerdo con el informe semestral Adversarial Threat Report (Reporte sobre amenazas adversarias, en español) sobre amenazas adversariales de la empresa tecnológica, la red utilizaba estas plataformas para difundir propaganda, reclutar jóvenes e intentar coordinar acciones ilícitas.
Las acciones de remoción se llevaron a cabo en dos fases durante 2025, informó un investigador especializado de Meta a Portafolio.
En la primera ronda, realizada a comienzos de ese año, se desactivaron más de 250 activos, en su mayoría cuentas de Facebook, y se bloquearon enlaces relacionados con la infraestructura de radio propagandística del grupo, dirigidos a servicios de mensajería encriptada.
En mayo de 2025, una segunda ola eliminó más de 800 activos asociados a esta organización y a un grupo aliado, además de bloquear nuevas URLs. Mientras que en 2026, los sistemas automatizados de la compañía deshabilitaron más de 350 activos adicionales conectados a la misma red.
Meta describe al grupo como una organización terrorista de extrema izquierda, que ha expandido su influencia hacia territorios anteriormente controlados por un grupo rival y mantiene vínculos con organizaciones transnacionales de tráfico de drogas. Aunque la compañía no identificó el nombre del grupo, detalló que su aparato de radio, con décadas de funcionamiento, migró a internet para mantener su capacidad de reclutamiento y propaganda, especialmente dirigida a personas jóvenes.
El informe indica que estas cuentas se presentaban como medios de noticias independientes y replicaban la misma programación en múltiples perfiles y dominios, buscando evadir la detección y el bloqueo.
Además, se hallaron indicios de intentos para coordinar daños fuera de línea, incluidas amenazas contra rivales, a través de estas plataformas.
Meta denomina a estas intervenciones como “disrupciones de red estratégica”, cuyo objetivo es desmantelar redes completas y dificultar su reconstitución.
La compañía utiliza sistemas de inteligencia artificial y modelos de lenguaje para identificar cuentas vinculadas a organizaciones peligrosas, que luego son revisadas por especialistas. También opera un sistema automatizado que emplea señales como palabras clave, patrones de nombres y conexiones de red.
De acuerdo con la política de Organizaciones e Individuos Peligrosos de Meta, este tipo de grupos está clasificado en el nivel más alto de peligrosidad.
“Cualquier tipo de glorificación, apoyo o representación de estas entidades y sus miembros está prohibida en la plataforma”, señaló el investigador al mismo portal económico.
En el segundo trimestre de 2026, la tasa de detección proactiva de contenido terrorista alcanzó el 98,8% sobre 3,8 millones de elementos sancionados. Durante el primer semestre del año, la tasa fue de 98,7%, con 8 millones de elementos deshabilitados.
Para organizaciones criminales, la tasa proactiva subió de 97,6% a 98,1% entre el primer y segundo trimestre, con 364.000 elementos sancionados en ese periodo y 910.000 en el semestre.
La campaña incluyó una intervención educativa inédita en Colombia, centrada en unos 20.000 usuarios de entre 13 y 25 años que habían interactuado con redes asociadas al grupo.
Para tal fin, Meta desarrolló este esfuerzo junto a la ONG colombiana Tiempo de Juego, empleando inteligencia artificial para identificar usuarios en riesgo y enviando mensajes dirigidos que, según la empresa, provocaron cambios medibles en el comportamiento digital de los destinatarios.
El investigador de la compañía afirmó que “enviar el mensaje dos veces, o sea, hacer una segunda ronda, amplifica el mensaje y el cambio de comportamiento”. Los efectos se concentraron sobre todo entre usuarios con mayor número de conexiones con la organización y antecedentes de sanciones previas.
Al final, desde Meta se advirtió que este tipo de esfuerzos es constante y evoluciona en respuesta a las tácticas de los grupos terroristas, que ajustan sus métodos y refuerzan su presencia digital, con un enfoque cada vez mayor en el reclutamiento de jóvenes.
Esta labor toma más importancia luego de que a finales de agosto de 2026 se conocieron las alarmantes cifras por parte del informe sobre el reclutamiento de menores en Colombia entre enero de 2021 y marzo de 2026 registraron 850 menores víctimas en el Cauca, muy por encima de Nariño, Chocó y Arauca, los otros departamentos con mayor afectación en el país.
El informe de la empresa también cita casos similares de disrupción en Afganistán, Pakistán, Siria e Iraq, e hizo hincapié acerca de su política y cobertura de alcance global, en colaboración con equipos multidisciplinarios y organizaciones de la sociedad civil.