Nick Kyrgios había sido sancionado provisionalmente hasta este jueves, pero logró que su caso por doping se revea y fue habilitado para jugar (ZAIN MOHAMMED/AAP Image via REUTERS)

Nick Kyrgios recibió luz verde para volver a las canchas después de que la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA) determinara que su prueba positiva por cocaína, registrada en junio pasado, correspondió a un consumo fuera de competición. La decisión le permite al tenista australiano, de 31 años, reincorporarse al circuito profesional a partir de este viernes, tras una suspensión provisional que se extendió desde el 4 de agosto.

El caso se originó durante la disputa del ATP 250 de Mallorca, donde el ex finalista de Wimbledon dio positivo por dicha sustancia. Según explicó la ITIA, Kyrgios relató a los investigadores del organismo que el consumo se produjo “en un contexto social durante una salida nocturna” previa a su participación en el torneo español. Un experto científico independiente de un laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) avaló esa versión al confirmar que era compatible con el nivel de cocaína hallado en la muestra.

Con base en ese dictamen, la ITIA aceptó que el uso de la sustancia ocurrió fuera de competición, lo que cambió el alcance de la sanción. Una infracción de estas características, cometida durante un torneo, podría haber derivado en una suspensión de hasta cuatro años. Al tratarse de un consumo fuera de competición, la normativa de la AMA establece una pena por defecto de tres meses, reducible a uno si el jugador acepta un tratamiento aprobado por la propia agencia antidopaje.

Nick Kyrgios reconoció que

Kyrgios se acogió a esa opción y completó el programa de rehabilitación exigido, lo que permitió que su suspensión concluyera el 3 de septiembre. Como consecuencia del episodio, perderá el premio en metálico y los puntos de clasificación que había obtenido en el certamen de Mallorca.

Su situación impactó al ambiente del tenis internacional y entre las opiniones recibió el apoyo de la leyenda argentina José Luis Clerc. “Yo te perdono”, dijo Batata, quien es comentarista en ESPN.

Tras conocerse la suspensión provisional, el tenista calificó lo sucedido como “un gran error” y aseguró que la situación funcionó como “una llamada de atención” para centrar su carrera en la recuperación física. En sus declaraciones, vinculó el episodio con el desgaste que le generaron dos años marcados por lesiones de rodilla y muñeca, ambas con paso por el quirófano, que redujeron su actividad a apenas tres torneos disputados por temporada en ese período.

El caso generó repercusión entre otros jugadores del circuito. Durante la disputa del US Open, el griego Stefanos Tsitsipas afirmó que la noticia no le resultó inesperada. “Para ser sincero, era algo bastante previsible. Aunque me sorprende que haya tardado tanto en salir a la luz”, declaró. El tenista agregó que ya conocía la situación antes del anuncio oficial: “Sabía todo esto antes de que se hiciera público y, cuando lo vi en las redes sociales, pensé, ya estamos otra vez”.

Ambos protagonizaron un cruce en Wimbledon 2022, cuando Tsitsipas llegó a calificar a Kyrgios de “acosador” tras un partido atravesado por gestos de tensión. Ese mismo año, el australiano alcanzó la única final de Grand Slam de su carrera en individuales, donde cayó ante Novak Djokovic en cuatro sets.

La sanción impuesta a Kyrgios fue menor que la que recibió el italiano Jannik Sinner por un caso de dopaje con clostebol, que le costó tres meses de suspensión, un antecedente que el propio tenista australiano había cuestionado en reiteradas oportunidades antes de conocerse su positivo.