
Fernando Pacheco fue uno de los nombres con mayor circulación en el mercado de pases del fútbol peruano durante las últimas semanas. Su regreso al país tras su experiencia en Israel generó expectativa en varios clubes, y tanto Alianza Lima como Sport Boys pusieron los ojos en él.
Sin embargo, el destino del delantero no fue La Victoria ni el Callao, sino el Cusco. El atacante firmó con Deportivo Garcilaso y, en declaraciones al programa Hablemos de Max de L1 Max, explicó con detalle los motivos que lo llevaron a tomar esa decisión por encima de las otras alternativas que tuvo sobre la mesa.
Las negociaciones con Alianza Lima y Sport Boys

El nombre de Pacheco sonó con fuerza como posible incorporación para el ataque del equipo dirigido por Pablo Guede, en medio de la recta final del Torneo Clausura 2026. La incertidumbre en torno a algunos integrantes del plantel blanquiazul abrió la puerta a refuerzos, y el delantero apareció como una opción concreta. Sport Boys también manifestó interés. Sin embargo, ninguna de las dos negociaciones prosperó.
El propio futbolista explicó por qué. Según relató, llevaba aproximadamente dos meses sin actividad y la urgencia por encontrar club fue un factor decisivo. “Hubo ofrecimiento de ambos lados. El tema era ponerse de acuerdo y los tiempos. Creo que yo como jugador estuve parado como dos meses y le decía a mi representante que necesitaba encontrar un club. La idea al comienzo era en el exterior. Todo dependía del comando técnico, entonces yo ya entré en una situación que no podía esperar más. Antes de Boys y Alianza, ya tenía conversaciones con Garcilaso”, afirmó Pacheco.
El atacante aclaró que la posibilidad de unirse al conjunto victoriano no le generaba dudas sobre sus propias capacidades, pero que los tiempos no se alinearon. “En Alianza sí era una apuesta, pero no me causaba temor porque sé de las capacidades que tengo”, sostuvo. La demora en las definiciones, sumada al diálogo avanzado con el cuadro cusqueño, inclinó la balanza hacia el sur del país.
El proyecto de Garcilaso como factor determinante

Las conversaciones con Deportivo Garcilaso no fueron improvisadas ni tardías. Pacheco detalló que el contacto con el comando técnico y la dirigencia del club imperial venía desarrollándose desde hacía cerca de dos meses, en paralelo a las otras opciones que se manejaban. El diálogo fluido y la claridad del proyecto deportivo que le presentaron pesaron en su elección.
“Lo de Boys y Alianza estaban en la misma situación. Antes de hablar con ellos, ya tenía lo de Garcilaso”, precisó el delantero. Más allá de los tiempos, el atacante también valoró la posibilidad de competir por objetivos concretos en la Liga 1 y destacó el lugar que los tres clubes ocupan en el fútbol peruano. “Alianza, Boys y Garcilaso son pantalla para afuera”, señaló, reconociendo el valor de cada institución como escaparate hacia el exterior.
Una vez instalado en el Cusco, Pacheco asumió con claridad el contexto que atraviesa el equipo. Garcilaso transita un tramo complicado en el Clausura y el delantero no eludió esa realidad. “Creo que tanto el club como los jugadores son conscientes de la situación en la que están y la única manera de salir de esto es trabajando juntos”, manifestó, apelando a la unidad como salida colectiva.
La experiencia en Israel y el regreso al fútbol peruano

El camino de Pacheco hasta Garcilaso incluyó un episodio que marcó su carrera de manera inesperada. El delantero se encontraba en Israel cuando estalló el conflicto bélico en la región, una situación que interrumpió abruptamente su continuidad deportiva. “Un compañero de Israel que habla español me escribió para decirme que me quede en un lugar seguro porque iba a empezar la guerra”, relató.
La salida del país fue tensa. Pacheco abandonó Israel junto a su compatriota Adrián Ugarriza a través de la frontera con Egipto. “Nosotros salimos por la frontera de Israel y Egipto, obviamente con miedo. Venía teniendo minutos y se me termina cortando por la guerra”, contó. Esa interrupción forzada lo dejó sin actividad durante semanas y aceleró su búsqueda de un nuevo destino.
Antes de Israel, Pacheco y Ugarriza ya habían compartido equipo en Deportivo Municipal, donde formaron una sociedad ofensiva que el propio atacante recordó con afecto y algo de humor. “Buena dupla hacíamos en Deportivo Municipal. Nos molesta que sin cobrar jugábamos bien; ahora imagínate que cobramos”, dijo entre risas, en referencia a las dificultades económicas que atravesaba el club en aquel entonces.
Ahora, con el capítulo israelí cerrado y las negociaciones con Alianza Lima y Sport Boys quedadas en el camino, Pacheco inicia una nueva etapa en el Cusco. El atacante llega con el objetivo de recuperar protagonismo y aportarle al cuadro imperial las herramientas ofensivas que necesita para torcer un presente adverso en el campeonato local.




