
La vuelta de Pablo Motos y su equipo se salda con un 17.9% de cuota y 1.893.000 espectadores con la visita de Carlos Alsina y Rafa Latorre. ‘El Hormiguero’, programa al que acuden algunos de los rostros más notorios del panorama cultural, social, político y deportivo de nuestro país, y de fuera de él, ha comenzado su 21ª temporada con una contundente victoria respecto a sus homólogos en su franja. Y, para asentar su liderazgo, en esta segunda emisión han querido invitar a todo un ganador: Luis de la Fuente, el seleccionador nacional, flamante campeón del mundo este verano, que se ha sentado en el programa para repasar las claves del éxito de la Selección y desvelar los entresijos más sorprendentes de la gran cita mundialista.
Para repasar el camino hasta conseguir la segunda estrella y presentar su libro ‘La vida se entrena cada día’, Luis de la Fuente ha cambiado el banquillo por el plató del programa de Antena 3. Nada más entrar, el técnico riojano ha recibido una gran ovación por parte del público. Una calurosa bienvenida que demuestra el cariño que ha despertado entre los aficionados después del triunfo de la selección española en el Mundial de 2026.
Durante su entrevista no solo ha hablado del presente de la selección española, sino también sobre algunos aspectos más personales que no suele mostrar. El seleccionador tampoco ha llegado solo. De la Fuente ha llevado al programa uno de los objetos más deseados por todos los aficionados: la Copa del Mundo conquistada por España. El trofeo ha ocupado un lugar privilegiado en el plató y se ha convertido inevitablemente en otro de los grandes protagonistas de la noche.
La celebración en las calles y una lección contra el ego
Luis de la Fuente ha asegurado que el recibimiento de los aficionados tras el Mundial se ha repetido en situaciones cotidianas. “Se me ha parado un coche al lado en un semáforo y ha bajado la ventanilla para decirme: ‘¡Campeones!’”, ha contado durante la entrevista.

El seleccionador ha afirmado que ha compartido la alegría por el título con la afición. “Estoy muy contento de que la gente se sienta tan orgullosa de este triunfo, que es de todos”, ha dicho antes de descartar que la repercusión del éxito haya afectado su actitud.
De la Fuente ha recordado que, al debutar en Primera División con 19 años, se compró un BMW y fue a Haro, su pueblo natal, en La Rioja. Su madre le advirtió: “Tú aquí no eres De la Fuente, eres el hijo de la Berti”. El entrenador guardó el coche y ha asegurado que aquella conversación fue “una vacuna para el ego de por vida”.
La nominación a mejor entrenador y la frase de Trump
El técnico ha explicado que ha pasado el verano viajando por España y en contacto con los seguidores de la selección. Sobre su nominación al Balón de Oro como mejor entrenador, ha sostenido que el reconocimiento ha correspondido a todo su equipo: “Uno se lleva el reconocimiento, pero esto es una labor de un gran equipo que tengo detrás. El cuerpo técnico”. Además, de la Fuente ha vuelto a rechazar la idea de que el rendimiento deportivo haya dependido de la suerte. Para él, un gol ha respondido al entrenamiento y al trabajo. También ha dicho que solo ha visto una vez la final del Mundial, por temor a que, si la revisa más veces, “el gol de Ferran acabe saliendo fuera”.
También ha puesto en valor su relación con los campeones del mundo desde que eran promesas. “Conozco a la mayoría de jugadores desde que eran muy jóvenes. Les he hablado siempre de las mismas cosas, con los mismos valores y el mismo respeto; por su parte y por la mía”, ha reconocido. Así, cree que la aparición de nuevas estrellas es bueno para el fútbol. “Ahora hay gente joven muy buena, Mbappé, Lamine… luego hay muchos excepcionales, pero de esa futura dimensión quizá esos dos futbolistas que he mencionado”, ha pronosticado.

Al referirse a su encuentro con Donald Trump, primero ha bromeado. “Te mereces el Balón de Oro”, ha contado De la Fuente entre las risas. Aunque más tarde ha admitido que no entendió lo que el mandatario estadounidense le dijo al saludarlo porque le habló en inglés. “Le dije ‘Thank you very much’, y a correr”, ha confesado. Fuera de la ironía, es una frase especialmente llamativa teniendo en cuenta que el Balón de Oro reconoce a los futbolistas, no a los entrenadores. El seleccionador español, eso sí, figura este año entre los nominados al Trofeo Johan Cruyff al mejor entrenador masculino, junto a Mikel Arteta, Unai Emery, Vincent Kompany y Luis Enrique.




