
La Cámara del Agro de Guatemala advirtió que las ventas del sector agropecuario podrían caer alrededor de 5% en 2026 por la falta de lluvias, las condiciones asociadas a El Niño y el aumento de los costos de producción, un escenario que además amenaza con frenar la inversión, el empleo, el flujo de caja y los compromisos comerciales del rubro.
La previsión surge de un sondeo rápido entre socios de la entidad, que agrupa a 14 asociaciones gremiales y a cerca de 126.500 productores agropecuarios, agroindustriales y agroexportadores de los 22 departamentos del país. Según el comunicado difundido el 2 de septiembre, siete de cada 10 productores esperan una reducción de al menos 10% en su producción.
Casi cuatro de cada 10 consultados anticipan una caída superior al 25%. El gremio sostuvo que los efectos ya se observan en menores rendimientos y en un desarrollo más lento de los cultivos.

El sondeo anticipa recortes de producción y más presión sobre la ganadería
La organización explicó que la falta de lluvias reduce la disponibilidad de pastos y forraje y presiona la productividad pecuaria. También señaló dificultades para sostener la producción ganadera por la menor disponibilidad de alimento para los animales.
Los productores informaron que ya aplican medidas para sostener la actividad: instalación o ampliación de sistemas de riego, prácticas de conservación de humedad y suelo, cambios en los calendarios de siembra, ajustes en la fertilización y nuevas estrategias para la alimentación y el manejo del ganado.
La respuesta directa al deterioro climático es una expectativa extendida de menor volumen producido. En concreto, el sondeo de la Cámara del Agro de Guatemala indica que la mayoría de los consultados prevé recortes y que una parte relevante espera pérdidas superiores a una cuarta parte de su producción.
El diésel subió 77% y algunos insumos registraron alzas de hasta 261%
La menor producción coincide con un aumento de costos que la entidad describe como otro factor central de la presión sobre el sector. El comunicado afirma que el precio del diésel subió alrededor de 77% desde enero.
En insumos, los fertilizantes nitrogenados llegaron a registrar aumentos de hasta 56%, aunque actualmente se ubican cerca de 9% por encima de los niveles de un año antes. El azufre aumentó 261% en términos interanuales y el fósforo se mantiene cerca de 1% arriba.
La publicación también detalla que el salario mínimo agrícola subió 10% en 2025 y tuvo un ajuste adicional de 5,5% en 2026. Para el sector, la combinación entre menor rendimiento y mayores costos reduce los márgenes de productores y empresas.
A esa presión se suman mayores gastos en riego, energía, alimentación animal y otros ajustes para sostener la producción. El gremio vincula ese aumento de egresos con posibles efectos sobre la inversión y el empleo formal.
Insivumeh prevé lluvias por debajo de lo habitual entre agosto de 2026 y marzo de 2027
La cámara citó proyecciones del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología que anticipan lluvias por debajo de los valores climatológicos, en especial durante la segunda parte de la época lluviosa. De acuerdo con el organismo, la probabilidad de condiciones de El Niño se ubicará entre 95% y 100% entre agosto de 2026 y marzo de 2027.
Ese pronóstico complica las expectativas del Banco de Guatemala para las actividades de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, para las que había proyectado un crecimiento de 2,3% en 2026.
Frente a ese panorama, la entidad pidió al Gobierno ejecutar el mantenimiento de la red vial, agilizar en el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación el registro y la aprobación de insumos agrícolas con base científica y reforzar el combate contra el contrabando.
También solicitó avanzar en la legislación de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales para facilitar el acceso a variedades adaptadas a las condiciones climáticas. El gremio sostuvo que esas medidas deberían orientarse a reducir costos, facilitar la producción y evitar nuevas cargas que afecten la inversión y el empleo formal en el agro.




