
La relación entre el Gobierno y el gremio médico volvió a entrar en una etapa de tensión después de que el Colegio Médico de Honduras (CMH) emitió un pronunciamiento en el que exigió respuestas concretas por compromisos laborales y salariales que, según la organización, siguen pendientes de cumplimiento.
El gremio estableció un plazo de 72 horas para que las autoridades desembolsen los recursos correspondientes, formalicen contratos y emitan las resoluciones que siguen pendientes.
La advertencia marcó un nuevo punto de presión en las negociaciones entre los profesionales de la salud y el Ejecutivo, por reclamos relacionados con salarios, estabilidad laboral y condiciones de trabajo.
El CMH sostuvo que espera una ejecución inmediata de los acuerdos alcanzados y advirtió que, si no recibe una respuesta satisfactoria dentro del plazo establecido, adoptará nuevas acciones a nivel nacional.
Entre los principales reclamos del gremio figuran el pago de salarios atrasados y la aplicación del nuevo salario base obligatorio para los profesionales de la medicina.
También reclamó el reintegro de médicos despedidos, así como la aplicación del descanso especial profiláctico para los trabajadores del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).
A esos puntos sumó la solicitud de establecer un límite para las reubicaciones geográficas de los médicos y revisar las disposiciones contempladas en el Decreto 47-2020.
Exigencias del Colegio Médico
El Colegio Médico también incluyó entre sus exigencias el pago de cesantías correspondientes a profesionales jubilados y la absorción del personal que actualmente presta servicios bajo el esquema descentralizado.

La lista de demandas contempla además el reconocimiento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y del componente bienal, así como la agilización de la firma de contratos pendientes.
Otro de los puntos planteados por el gremio es la apertura de negociaciones para establecer una nueva escala salarial nacional para los médicos.
El presidente del CMH, Samuel Santos, señaló que el retraso en el pago de salarios alcanza hasta ocho meses para unos 400 médicos.
El reclamo ubicó el tema salarial como uno de los principales puntos de conflicto entre el gremio y las autoridades, ya que los profesionales afectados continúan exigiendo la regularización de sus pagos.
Para el Colegio Médico, el cumplimiento de estos compromisos no puede seguir postergándose, por lo que decidió establecer un plazo concreto al Gobierno para obtener resultados.
El gremio sostuvo que la situación llegó a un punto en el que la estabilidad laboral y la dignidad de los profesionales de la salud no pueden quedar sujetas a nuevos retrasos.
CMH anuncia posibles medidas
El Colegio Médico advirtió que, sino existe una respuesta concreta de las autoridades, convocará de forma inmediata a asambleas informativas y progresivas en diferentes puntos del país. La organización no descartó avanzar luego hacia medidas de mayor presión, según la respuesta que obtenga del Ejecutivo.

La advertencia genera preocupación porque cualquier escalada del conflicto podría tener repercusiones en la prestación de servicios médicos, especialmente en hospitales y centros asistenciales donde ya existen dificultades para atender la demanda de pacientes.
El gremio, sin embargo, sostiene que su reclamo está vinculado con el cumplimiento de compromisos laborales y con la necesidad de garantizar condiciones adecuadas para el ejercicio profesional de los médicos.
Ante el anuncio del Colegio Médico, el presidente Nasry Asfura hizo un llamado a los profesionales de la salud para que no recurran a asambleas o movilizaciones que puedan repercutir en la atención de los pacientes.
El mandatario reconoció la gravedad de la mora quirúrgica que enfrenta el sistema sanitario y pidió a los médicos mantener la prestación de los servicios mientras el Gobierno trabaja en la solución de las obligaciones pendientes.
“No le estamos negando el pago a nadie, no me le nieguen la salud a nadie”, manifestó el mandatario al referirse a la posibilidad de que el conflicto derive en acciones que afecten la atención médica.
El presidente sostuvo además que el Gobierno cumplirá con las obligaciones pendientes y defendió la seriedad de su administración para hacer frente a los compromisos adquiridos.
Mientras el CMH reclama que los acuerdos sean ejecutados sin más retrasos, el Gobierno busca evitar que el conflicto laboral se traduzca en una reducción de los servicios médicos, particularmente cuando las autoridades reconocen que existe una cantidad de pacientes esperando por procedimientos quirúrgicos.




