
A fines de septiembre de 2024, el actual Fiscal Nacional, Ángel Valencia, instruyó a la Fiscalía Regional de O’Higgins hacerse cargo por tercera vez de la investigación del alevoso crimen de la psicóloga estadounidense Erica Hagan (22), hecho ocurrido la noche del 5 de septiembre de 2014 en su departamento al interior de un colegio en Temuco (680 kms al sur de Santiago), caso que ya había sido cerrado dos veces por el Ministerio Público de La Araucanía sin haber hallado un culpable.
La segunda vez que la causa fue archivada, el fiscal regional de La Araucanía, Roberto Garrido, explicó que “consideramos que no había actualmente una línea de investigación que nos siguiera aportando antecedentes (...) Comunicamos debidamente esto también a los querellantes, que las diligencias desde nuestro punto de vista estaban agotadas, que no valía la pena seguir repitiendo diligencias que ya se habían realizado”.
El persecutor aseguró en dicha oportunidad que “en este caso los querellantes pidieron que la investigación fuera abordada por otro equipo, lo que a nosotros nos parece muy bien (...) Vamos a cooperar con todo lo que ellos requieran para poder seguir adelante”.
Garrido reconoció falencias en las pericias y todo el proceso investigativo de la causa. “Vivir en Temuco, el conocer este caso desde sus inicios, nos hace muy responsables de todo lo que se hizo mal en su momento”, sostuvo.
“Evidentemente, hubo muchos errores, el Tribunal Civil determinó que había un trabajo negligente de parte del Ministerio Público y de las policías. (...) Hubo una preparación de ese caso, hubo un trabajo de limpieza del sitio del suceso, se perdió evidencia dentro de ese trabajo. Es decir, hubo una suma de situaciones que conspiraron contra nuestro deseo de esclarecer este hecho”, se lamentó.
Prioridad para EEUU
Actualmente, el caso está en manos del fiscal regional de O’Higgins, Aquiles Cubillos, quien en estos dos años ha ordenado peritajes avanzados sobre evidencia que antes era imposible de procesar con precisión, como el teléfono celular parcialmente quemado por el asesino, buscando rescatar datos o geolocalizaciones.
Además, pidió nuevos cotejos genéticos sobre elementos clave de la escena, incluyendo un trozo de uña levantado en los peritajes iniciales, y no descarta la participación de más de un autor, apuntando nuevamente hacia personas del entorno del Colegio Bautista que en los primeros meses del caso (2014-2015), fueron descartadas quizá apresurada o negligentemente.
Y ya que de volver a cerrarse sin culpables lo más probable es que el caso no vuelva a abrirse por cuarta vez, Regina O’Neal, la madre de Erica Hagan, quien ha llevado a cabo una verdadera cruzada por dar con el asesino de su hija desde el primer día, escribió al actual embajador de EEUU en Chile, Brandon Judd, para pedirle toda la ayuda posible del gobierno norteamericano en el esclarecimiento del crimen.
En marzo pasado, ya bien instalado en Santiago, Judd respondió la misiva de la acongojada madre de manera taxativa:
“Gracias por su carta y, por favor, acepte mis más profundas condolencias por su pérdida. Sus esfuerzos para honrar a Erica a través de su búsqueda de justicia durante estos últimos 11 años son extraordinarios, especialmente considerando la naturaleza horrorosa de su asesinato”, parte el documento, según consigna un reportaje de Bío Bío Investiga.
En su respuesta, el diplomático aseguró que desde la embajada han estado en contacto con los persecutores y la policía, que está al tanto de que el FBI norteamericano también está colaborando en los peritajes, y que la máxima preocupación de su legación es la seguridad de sus conciudadanos.
“El caso de su hija sigue siendo una prioridad para nuestro equipo aquí en Santiago, y me gustaría reiterar nuestro compromiso con usted: continuaremos planteando el caso de Erica en cada oportunidad apropiada en nuestra relación con las autoridades chilenas; continuaremos insistiendo en una resolución concluyente del caso; y continuaremos ofreciendo asistencia a las autoridades chilenas cuando se nos solicite y sea apropiado para avanzar y mejorar su trabajo hacia una resolución”, remató Judd.
Catalina Castillo, la abogada de la madre de Hagan, valoró el espaldarazo del embajador norteamericano, puesto que tal como aseguró al medio citado, “tememos que esta nueva investigación vuelva a ser un fracaso. Ya se van a cumplir dos años desde que la fiscalía de O’Higgins tomó las riendas de esta investigación y hasta la fecha no hemos obtenido ningún resultado efectivo”.

Cronología de un caso impune
Este sábado 5 de septiembre se cumplieron 12 años del asesinato de Erica Hagan (22), cuyo cadáver fue hallado en la tina de su departamento al interior del Colegio Bautista de Temuco donde hacía una pasantía, en 2014.
El cuerpo de la psicóloga estadounidense presentaba un terrible traumatismo encéfalocraneano, causado por al menos cuatro golpes presuntamente dados con un atizador de chimenea. Tras una serie de peritajes, se descartó primero que la joven hubiese sido víctima de violación y se informó luego que el sospechoso era alguien conocido, puesto que la puerta no había sido forzada.
También, que tras golpearla el autor del crimen arrastró el cuerpo desnudo de la joven y lo sumergió en la tina del baño, la cual llenó con agua caliente, y que intentó quemar la ropa, un celular y una tablet, a fin de eliminar cualquier evidencia.
La fiscalía apuntó entonces a un guardia del colegio, Domingo Cofré, quien permaneció por ocho meses en prisión preventiva. Sin embargo la única prueba que tenía la fiscalía era el atizador, aunque sin rastros de sangre de Erica. Cofré fue finalmente absuelto a fines de 2015 debido a severas inconsistencias, pérdida de evidencia científica y una profunda negligencia en la investigación por parte de las policías y la Fiscalía local.
En 2021, la madre de la joven pidió reabrir la investigación, puesto que la PDI haría nuevas pericias utilizando herramientas que no existían en 2014, sobre todo en relación a la obtención de muestras de ADN. Sin embargo, tras tres años, en marzo de 2024 el fiscal Garrido confirmó el cierre del caso, nuevamente sin culpables.
A fin de de evitar el cierre definitivo de la investigación, la madre de Erica Hagan volvió a pedir 76 nuevas diligencias a inicios de septiembre de 2024, entre ellas, solicitar la colaboración del FBI y trasladar el caso a otra fiscalía regional, y criticó en dicha oportunidad el actuar del Ministerio Público:
“Estoy indignada con la ‘misteriosa’ desaparición del reloj que portaba mi hija, porque el mismo oficial investigador anterior dijo que era una evidencia muy importante. Ahora no sólo desapareció el reloj, sino numerosa evidencia de varios sospechosos: pantalones, casacas y evidencias personales de mi hija. La Fiscalía no ha aclarado aquello. ¿Por qué?”, acusó en una carta enviada al fiscal nacional, Ángel Valencia.
Su clamor, por suerte, fue escuchado, y por ahora la investigación avanza, aunque el caso se mantiene en total impunidad.


