Días decisivos para la conducción de la Aduana
Buenos Aires, 2 septiembre (NA)- La conducción de la Dirección General de Aduanas atraviesa un momento decisivo. A una semana de la salida de su titular, José Velis, el organismo continúa sin reemplazo y uno de los nombres que suena con más fuerza para ocupar el cargo es el del contador público y li
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Buenos Aires, 2 septiembre (NA)- La conducción de la Dirección General de Aduanas atraviesa un momento decisivo. A una semana de la salida de su titular, José Velis, el organismo continúa sin reemplazo y uno de los nombres que suena con más fuerza para ocupar el cargo es el del contador público y licenciado en Economía y Comercio Internacional Marcelo Alejandro Flechter.
De acuerdo con fuentes del ámbito aduanero, Flechter cuenta con el apoyo de empresarios del sector y su eventual designación no generaría resistencia entre figuras influyentes del oficialismo, como Karina Milei y los primos Martín y Lule Menem.
Si finalmente fuera nombrado, la llegada de Flechter implicaría un cambio relevante en la estructura interna: el asesor presidencial Santiago Caputo perdería parte del peso que tuvo hasta ahora en el funcionamiento de la Aduana, donde varios funcionarios respondían directamente a él.
Velis, alineado políticamente con Caputo dentro de la interna libertaria, dejó su puesto tras más de 45 años de trayectoria en el área. Había iniciado su jubilación en 2024, pero fue convocado por Caputo para asumir la conducción de la Aduana junto con Andrés Vázquez, quien primero fue designado al frente de la DGI y luego pasó a dirigir la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Tras la renuncia de Velis, Caputo impulsó el nombre del actual subdirector de Control Aduanero, Andrés Kunisz, como reemplazo. Sin embargo, hasta el momento no logró imponerlo dentro del esquema de poder que rodea al presidente Javier Milei, donde su influencia viene debilitándose frente al sector que encabeza Karina Milei.
Flechter —contador, actuario y licenciado en Administración de Empresas— inició su carrera en el Estado en 1992, en el Tribunal de Cuentas de la Nación. Desde 1993 ocupó distintos cargos en la Aduana, la ex AFIP y la actual ARCA, lo que lo convierte en un funcionario con amplio recorrido técnico dentro del sistema de control y fiscalización.
A diferencia de otros organismos, la Aduana prácticamente no fue alcanzada por el ajuste de la “motosierra” debido a una medida cautelar obtenida por el Sindicato Único del Personal Aduanero de la República Argentina (SUPARA). El organismo mantiene un plantel de alrededor de 5.700 trabajadores, de los cuales la mitad se desempeña en el AMBA y el resto en el interior del país, terminales portuarias y pasos fronterizos.
Tanto el gremio como los despachantes de aduana coinciden en que los agentes que trabajan en zonas de frontera enfrentan serias limitaciones operativas: falta de vehículos, lanchas y equipos escáner, elementos esenciales para cumplir con las tareas de control.
A esto se suma el reducido número de empleados asignados al Centro Único de Monitoreo Aduanero (CUMA), donde la dotación actual resulta insuficiente para supervisar todas las cámaras instaladas en puertos, depósitos y espacios aduaneros.
En este contexto, la definición del nuevo titular de la Aduana se vuelve clave para ordenar una estructura que combina tensiones internas, disputas de poder y desafíos operativos que requieren conducción política y capacidad técnica. La designación de Flechter, si se concreta, marcaría un giro en la correlación de fuerzas dentro del oficialismo y abriría una nueva etapa en uno de los organismos más sensibles del Estado.
Agencia NA.



