
El Manchester City ha cerrado el mercado de verano gastándose cerca de 456 millones de euros en fichajes. Ha pagado el traspaso más caro de la historia de la Premier League, ha batido el récord para un jugador de 18 años y ha reconstruido media plantilla bajo las órdenes de Enzo Maresca. Todo mientras sigue esperando un veredicto que puede costarle tres títulos de Liga, una montaña de puntos y, en el peor de los escenarios, la expulsión de la competición.
Suena contradictorio. Un club acusado de 115 infracciones financieras (algunas fuentes hablan ya de 130, porque una misma conducta puede saltarse varias normas a la vez) debería, en teoría, andarse con pies de plomo en el mercado. Pero el City hace justo lo contrario. Y no es un farol ni un exceso de confianza: mientras no haya sentencia, las reglas actuales se lo permiten.
Hay una precisión importante para entender toda la historia: el City no está condenado por esos 115 cargos. Está acusado y ha negado las irregularidades. El expediente mira principalmente al pasado; y el mercado, al presente.
Ni un euro de sanción cautelar y fichaje histórico a última hora
Ni la Premier League ni la UEFA tienen previsto en su reglamento nada parecido a una suspensión cautelar de fichajes mientras se investiga al club inglés. La propia Premier League tiene motivos de peso para no precipitarse. Si bloqueara al City en el mercado y después la comisión lo absolviera, se expondría a demandas millonarias por daños y perjuicios. Así que, mientras no haya un fallo en firme, la patronal inglesa prefiere no arriesgarse a tomar medidas provisionales sin respaldo legal claro.
El símbolo de este verano ha sido Enzo Fernández. El City ha pagado 145 millones de euros por el argentino, igualando el récord absoluto de la Premier League que fijó el Liverpool el año pasado por Alexander Isak. No es la primera vez que el centrocampista bate una marca: ya lo hizo en enero de 2023, cuando el Chelsea desembolsó 121 millones por él al Benfica.
La operación se cerró sobre la bocina, después de que el Chelsea pusiera fecha límite para recibir ofertas y esa fecha se cumpliera sin que llegara ninguna. Enzo llega, además, para reencontrarse con Enzo Maresca, su técnico en el Chelsea, con quien ya coincidió en 79 partidos, marcó 15 goles, repartió 19 asistencias y ganó la Conference League 2024-25 y el Mundial de Clubes 2025. El City necesitaba renovar el centro del campo tras la salida de Rodri al Barcelona, y ha ido a buscar a alguien que ya conoce el paño.
456 millones de gasto... y 337 de ingresos
Junto a Enzo Fernández, el City ha incorporado a Elliot Anderson por unos 135 millones (el traspaso más caro pagado nunca por un jugador británico), a Ayyoub Bouaddi por unos 95 millones (récord para un futbolista de 18 años), a Iliman Ndiaye por unos 70 millones y a Allan, procedente del Palmeiras, por unos 37,5 millones. A eso se suman operaciones menores como las de Mathys Detourbet, Jeremy Monga, Gerónimo Rulli y Pierce Charles. En total, el gasto bruto ronda los 456 millones de euros.
La cifra suena a barbaridad, pero solo es la mitad de la ecuación. El City también ha hecho caja, y ha vendido bien: unos 337 millones de euros ingresados por las salidas de Savinho (al Tottenham), Rodri (al Barcelona), Tijjani Reijnders (al Al-Qadsiah saudí), Nico González (al Newcastle) y James Trafford (al Leeds), entre otros. Bernardo Silva y John Stones, además, salieron como agentes libres, lo que ha aliviado la masa salarial.

El truco (legal) de la amortización
La diferencia entre gasto bruto y gasto neto no es un simple detalle contable: es la pieza que explica por qué el City puede permitirse todo esto sin saltarse las normas de sostenibilidad financiera. El coste de un fichaje no se apunta de golpe en las cuentas del año en que se paga, sino que se reparte a lo largo de la duración del contrato, con un máximo de cinco años según fijan tanto la Premier League como la UEFA. En cambio, los beneficios por la venta de un jugador se contabilizan de manera inmediata y completa en el mismo ejercicio.
Además, las normas de Rentabilidad y Sostenibilidad de la Premier League permiten pérdidas acumuladas de hasta 105 millones de libras en periodos de tres años, siempre que exista financiación garantizada del propietario, por lo que el City se mueve en varios cientos de millones de libras respecto a ese límite.

Los 115 cargos, congelados en el tiempo
Mientras tanto, el proceso disciplinario sigue sin resolverse. La Premier League presentó los cargos contra el City en febrero de 2023, tras años de investigación derivados de las filtraciones de Football Leaks de 2018. Las acusaciones se agrupan, a grandes rasgos, en cuatro bloques: no haber declarado con precisión sus ingresos por patrocinio durante nueve temporadas (entre 2009/10 y 2017/18), no haber revelado por completo las remuneraciones de un entrenador y de varios jugadores, no haber respetado el Fair Play Financiero de la UEFA entre 2013 y 2018, y no haber cooperado adecuadamente con la investigación desde entonces.
La vista, de doce semanas, se celebró entre septiembre y diciembre de 2024 ante una comisión independiente de tres miembros en el International Dispute Resolution Centre de Londres. Desde entonces, silencio. Ni rastro de un veredicto. El propio director ejecutivo de la Premier League, Richard Masters, ha reconocido que el proceso “ha tardado más de lo previsto”, y cuando le han preguntado por plazos, ha zanjado la cuestión: “No tengo nada más que añadir”.
Así, y mientras el tribunal no se pronuncie, el City seguirá acudiendo a las ventanas de fichajes protegido, con un saco de millones y con la vista puesta en los mejores del mundo para competir por la Premier y la Champions.




