Un análisis de 35 estudios halló un beneficio pequeño pero consistente al enjuagarse con una solución de carbohidratos y escupirla durante el ejercicio (Imagen Ilustrativa Infobae)

Enjuagarse la boca con una solución de carbohidratos —sin tragar ni una gota— puede mejorar el rendimiento deportivo. No es un truco de vestuario ni un mito: una revisión científica publicada en el Journal of the International Society of Sports Nutrition analizó 35 estudios con 76 estimaciones de efecto y confirmó que la técnica produce un beneficio real, pequeño pero consistente, en deportistas que ya comieron antes de entrenar.

El análisis, desarrollado por investigadores europeos y latinoamericanos, evaluó el impacto del enjuague con carbohidratos sobre el rendimiento físico y la función cognitiva.

¿La conclusión principal? El enjuague bucal con carbohidratos mejoró el rendimiento en ejercicio aeróbico con un tamaño de efecto de 0,18, una mejora modesta pero estadísticamente significativa frente al placebo.

Cómo engaña al cerebro sin pasar por el estómago

Una infografía detalla que el enjuague bucal con carbohidratos mejora el rendimiento aeróbico sin causar molestias digestivas, según la Sociedad Internacional de Nutrición Deportiva (Imagen Ilustrativa Infobae)

El mecanismo no es metabólico sino neurológico. Cuando una persona retiene la solución en la boca unos segundos y la escupe, los receptores de la cavidad oral detectan la presencia de carbohidratos y envían señales al cerebro, las cuales activan zonas vinculadas al control motor y la motivación, lo que reduce la percepción de fatiga y permite sostener mayor intensidad de esfuerzo, todo sin que el cuerpo necesite digerir nada.

Esto resuelve un problema concreto que enfrentan muchos atletas: consumir carbohidratos durante el ejercicio de alta intensidad puede causar molestias gastrointestinales que perjudican el rendimiento. El enjuague sortea ese obstáculo porque la energía no pasa por el sistema digestivo; el cerebro recibe la señal, responde en consecuencia y el deportista mantiene el ritmo.

Maltodextrina y enjuagues de menos de 10 segundos, la combinación más eficaz

Una revisión científica en el Journal of the International Society of Sports Nutrition evaluó 35 estudios y encontró un efecto estadísticamente significativo frente al placebo (Imagen Ilustrativa Infobae)

La revisión no solo confirmó que la técnica funciona, sino que identificó con precisión cuándo funciona mejor. El enjuague con carbohidratos resulta más eficaz cuando se usa durante ejercicio aeróbico, con una solución a base de maltodextrina —un carbohidrato de rápida absorción obtenido del almidón de maíz, trigo, papa o arroz—, con una duración de 10 segundos o menos, y cuando el deportista ya consumió una comida rica en carbohidratos antes de entrenar.

Fuera de esas condiciones, los beneficios se reducen. En ejercicios anaeróbicos o sin alimentación previa, la evidencia es menos clara y los efectos, considerablemente menores. Ese margen de aplicación concreto es útil para entrenadores y deportistas que buscan estrategias de bajo costo y sin efectos secundarios para optimizar sesiones clave.

Una herramienta que también podría beneficiar la mente

Los estudios revisados sugieren que la técnica activa señales orales hacia áreas cerebrales relacionadas con motivación y control motor (Imagen Ilustrativa Infobae)

Más allá del rendimiento físico, el estudio exploró si el enjuague con carbohidratos también afecta la función cognitiva durante el ejercicio. Los datos en este campo son aún escasos —solo dos estudios del total cumplieron los criterios de inclusión—, pero los resultados preliminares sugieren que la técnica podría mejorar también el rendimiento mental en condiciones de alimentación previa. Los propios autores advierten que la certeza de esta evidencia es muy baja y que se necesitan más estudios antes de sacar conclusiones firmes.

La revisión de 2025 amplía hallazgos anteriores. Un equipo australiano documentó en 2022 que el enjuague con maltodextrina mejoraba el rendimiento físico en ejercicios de intensidad moderada a alta con una duración de entre 30 y 75 minutos.

El nuevo análisis agrega un dato relevante: el beneficio persiste incluso cuando el deportista llega al ejercicio habiendo comido, lo que amplía las posibilidades de uso en competencias reales.

Los autores concluyen que el enjuague bucal con carbohidratos puede funcionar como una herramienta ergogénica no invasiva y de bajo costo, especialmente útil cuando consumir alimentos o suplementos durante la competencia no es una opción. Unos pocos segundos con maltodextrina en la boca pueden hacer una diferencia medible en el rendimiento aeróbico, sin sumar carga digestiva al organismo.