
El próximo 20 de octubre se dará inicio al juicio oral contra los acusados por el secuestro y crimen del exmilitar venezolano Ronald Ojeda el 21 de febrero de 2024, cuyo cuerpo fue encontrado 10 días después en el campamento “Santa Marta” de la comuna santiaguina de Maipú, dentro de una maleta y enterrado bajo una losa de cemento de 1,4 metros.
De acuerdo a la carpeta investigativa a la que tuvo acceso Emol, los líderes de “Los Piratas”, la célula del Tren de Aragua encargada del asesinato, son Rafael Gámez Salas, alias “El Turko”; Carlos Gómez, alias “Carlos Bobby”, y Dayonis Orozco, más conocido como “El Boti”.
El primero de ellos lideró la operación y para ello armó un grupo de WhatsApp con una banderita corsaria, y la orden vino directamente de Héctor Guerrero, alias ‘Niño Guerrero’, el líder máximo del Tren de Aragua muerto el 12 de junio en el estado Bolívar de Venezuela, tras un ataque aéreo ejecutado por EE.UU en coordinación con autoridades locales.

Cabe recordar que uno de los detenidos aseguró que la orden de secuestrar y asesinar al exmilitar venezolano vino directamente desde el número dos de Venezuela, Diosdado Cabello.
“Se me dijo que Diosdado Cabello, quien es político venezolano, dio la instrucción de hacer el secuestro por medio del Niño Guerrero, pagando a través de él”, declaró el sujeto, según reveló CHV Noticias.
Los otros integrantes del equipo que llevó a cabo la operación son: Yolvi González Arcaya, Dayonis Junior Orozco Castillo, Wimmer Rivas Olivares, Johnny José López Mendoza, un individuo identificado como “Monito” y José Narciso Bracamante Montillo, alias “Morocho”, quienes se reunieron en una casa ubicada en el campamento “Santa Marta”
Según el medio citado, Yolvi González Arcaya fue el encargado de conseguir “los chalecos antibalas que ocuparán para hacerse pasar como falsos funcionarios de la PDI (...) Además vehículos, armamentos, vestimenta que les permitían simular ser funcionarios de la Policía de Investigaciones de Chile, un ariete metálico, un lugar donde mantener cautivo al secuestrado, y otro donde ocultar su cuerpo, como así mismo obtener información de la víctima y distribuir las funciones de quienes participarían de este ilícito”.

El secuestro
La madrugada del 21 de febrero, Maickel Villegas Rodríguez y Ángel Castellano Rodríguez -quien tenía 17 años en ese momento-, se apostaron en un Chevrolet Sail blanco en las afueras del edificio de la víctima en la comuna de Independencia para vigilar el lugar y prestar cobertura.
Pasadas las 03:00 horas, vestidos como detectives de la PDI y en un vehículo Nissan Versa gris con una baliza en el techo, llegaron los otros cinco involucrados: Walter Rodríguez Pérez; Alfredo José Henríquez Pineda, alias “Gordo Ale” o “Gordo Conce”; Jhonny José López Mendoza, apodado “Mudo”, y José Carlos Valverde Araujo.
Uno de ellos mostró un orden de detención falsa al conserje de esa noche, y luego el grupo se dirigió hasta el piso 14 para voltear la puerta de Ojeda con el ariete.
Lo sujetos intimidaron a Ojeda, quien dormía junto a su esposa y su hijo menor de edad, “mediante la exhibición de armas de fuego y esposaron sus manos por la espalda, sustrayéndole además dos teléfonos celulares de propiedad de la víctima, trasladándolo luego, contra su voluntad, al exterior del departamento, transitando por el pasillo hacia el ascensor, manteniéndolo uno de ellos, todo el tiempo tomado del cuello y esposado, bajando con la víctima así retenida hasta el primer piso del edificio”.
Afuera, Villegas y Castellano grabaron un video para enviarla a los jefes y dar cuenta de que la primera parte de la operación ya estaba cumplida.
El grupo huyó en el Nissan Versa con Ojeda y debido a problemas mecánicos, en la comuna de Renca se cambiaron a un Hyundai I10, en el cual llegaron hasta la casa de seguridad designada en el campamento Santa Marta.

El asesinato
Así las cosas, y según reza la carpeta investigativa, Ojeda “permaneció privado de libertad, para posteriormente provocarle la muerte mediante asfixia por suspensión, procediendo los imputados Kevin Daniel Hernández Ramos, Luis Alfredo Carrillo Ortiz, Leonal Alberto Sans Brito, alias “Leo”, Julio César Iglesias Pereira, alias “Barranquilla”, Julián Andrés Iglesias Hoyos y Héctor Osvaldo Soto Maureira, con el fin ocultar el cuerpo y que no sea descubierto el delito, a excavar un hoyo al interior del domicilio".
“Ahí enterraron el cuerpo de la víctima el que introdujeron previamente en una maleta con cal, y cubriendo la superficie con una construcción de radier de cemento, destinada a dificultar el hallazgo del cuerpo y ocultar cualquier tipo de evidencia de lo ocurrido”, prosigue el documento.
El 25 de febrero todos los involucrados se volvieron a juntar en la casa de Wimmer Rivas Olivares donde la Carlos “Bobby” les ordenó salir del país, y el 1 de marzo la policía halló el cuerpo de Ojeda.