
Trump defendió los centros de datos como motor de prosperidad económica y advirtió que la oposición a estas instalaciones beneficia directamente a China en la carrera global por el liderazgo en inteligencia artificial.
“La única razón por la que las comunidades de todo Estados Unidos no deberían querer centros de datos es que quieran terminar siendo atrasadas y pobres”, escribió el mandatario este lunes en su plataforma Truth Social. “Si quieren tener éxito y ser ricas, con impuestos mucho más bajos y empleos por todas partes, que dejen reinar a los centros de datos”, añadió.
Trump calificó el sector de “la gallina de los huevos de oro” y advirtió que, de frenarse su expansión, “solo ustedes mismos tendrán la culpa”. También señaló que Pekín “no podría estar más feliz” con el movimiento en contra de estas instalaciones: “¡No pueden creer que esté ocurriendo!”
El rechazo a los centros de datos se ha extendido a lo largo del espectro político. Candidatos en al menos 21 contiendas en 18 estados han emitido anuncios televisivos que mencionan el tema, divididos casi por igual entre demócratas y republicanos, según datos de mercadeo citados por medios estadounidenses.
Aunque la resistencia surgió primero entre legisladores demócratas, autoridades republicanas se han sumado a los llamados por moratorias y limitaciones. El asunto gana peso electoral a poco más de dos meses de los comicios en los que se renovará la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.

Más del 70% de los estadounidenses se opone a la construcción de estas instalaciones en sus comunidades, un porcentaje superior al que rechaza una central nuclear, según una encuesta reciente de Gallup. Las principales quejas apuntan al encarecimiento de las facturas eléctricas y al ruido que generan las instalaciones.
En Estados Unidos operan alrededor de 4.000 centros de datos. Al menos 75 proyectos adicionales se vieron afectados por frenos o moratorias locales solo en el primer trimestre de 2026. Los cinco grandes del sector —Amazon, Microsoft, Google, Meta y Oracle— prevén destinar más de USD 750.000 millones a estas infraestructuras en 2026, el mayor incremento de inversión de capital en un solo sector en décadas.

Estas instalaciones concentran miles de servidores para procesar, almacenar y distribuir grandes volúmenes de información para servicios en la nube y sostienen la infraestructura creciente de la inteligencia artificial. Para operar, demandan cantidades elevadas de electricidad y agua, debido a los sistemas de refrigeración continua que requieren.
Informes de medios han sugerido que China estaría promoviendo activamente la oposición a los centros de datos en territorio estadounidense. Un comité del Congreso ya exigió una investigación al respecto, aunque Trump no hizo eco de esas acusaciones en su publicación.
El mandatario recibirá al presidente chino Xi Jinping en la Casa Blanca en septiembre. Mientras tanto, China avanza hacia casi duplicar su capacidad de centros de datos en los próximos cinco años, en medio de la intensificación de la competencia con Estados Unidos por el liderazgo en inteligencia artificial.