
El Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires ofrece una recompensa de hasta $10 millones para quienes aporten información que permita localizar y detener a Dylan Ezequiel Santillán, de 20 años, acusado de participar del crimen de Matías Nahuel Ceballos, el agente de la Policía Federal Argentina (PFA) asesinado durante un robo en Lanús.
Santillán se fugó el pasado 20 de agosto de la Unidad Penitenciaria N°57 de Campana, donde se encontraba detenido con prisión preventiva como coautor del homicidio. Escapó junto a Andrés Ponce, otro interno con el que compartía celda y que estaba alojado allí por una causa diferente.
Fuentes del caso consultadas por Infobae detallaron que ambos utilizaron una cuerda para sortear uno de los muros del penal y abandonar el establecimiento.
La reconstrucción de la fuga sumó luego otro dato clave. Un compañero de celda que los habría escuchado mientras escapaban declaró ante personal del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) que un auto blanco esperaba a Santillán y Ponce sobre la Ruta Provincial N°6, en las inmediaciones de la cárcel.

Desde entonces, ambos permanecen prófugos. La investigación por la fuga de Santillán está encabezada por el fiscal Alejandro Irigoyen, titular de la UFI N°1 departamental, quien dispuso una serie de medidas para intentar dar con los evadidos.
En paralelo, el Ministerio de Seguridad bonaerense incluyó a Santillán entre los prófugos buscados y estableció una recompensa de entre $5 millones y $10 millones para quienes aporten información fehaciente que permita localizarlo y detenerlo.
Según la ficha oficial difundida por la cartera que conduce Javier Alonso, Santillán es de contextura media, piel olivácea, ojos marrones oscuros y cabello corto castaño oscuro, y mide aproximadamente 1,75 metros.

La orden de captura fue librada en el marco de la causa en la que está imputado por los delitos de robo agravado por haber sido cometido en lugar poblado y en banda y por el empleo de arma de fuego, en concurso real con homicidio agravado criminis causae y por el concurso premeditado de dos o más personas.
Por ese expediente, Santillán se encontraba detenido con prisión preventiva como coautor del homicidio de Ceballos y alojado en la Unidad Penitenciaria N°57 de Campana hasta el momento de su fuga.
La recompensa será otorgada de acuerdo con el mérito de la información aportada. Las autoridades garantizaron la confidencialidad de los datos y la reserva de identidad de quienes colaboren con la búsqueda.
Quienes tengan información pueden presentarse ante las fiscalías generales de los distintos departamentos judiciales bonaerenses, la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N°2 del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de Avellaneda-Lanús o la Dirección Provincial de Registro de Personas Desaparecidas.

El crimen del policía en Lanús
Matías Nahuel Ceballos fue asesinado el pasado 27 de marzo en Lanús, cuando cuatro motochorros lo abordaron frente a un supermercado para robarle la moto. El cabo de la División Talleres de la PFA estaba junto a su pareja e intentó defenderse con su arma reglamentaria, pero recibió dos disparos, uno en el tórax y otro en una pierna.
Murió poco después en el Hospital Evita.
A partir del análisis de cámaras de seguridad y testimonios, los investigadores determinaron que los delincuentes se movilizaban en dos motos y escaparon hacia Villa Diamante. Las tareas permitieron identificar, entre otros sospechosos, a Dylan Santillán, Miguel Ángel Giménez, alias “Papa”, y Tiziano Stefano Quiroga, quien se entregó el 28 de abril.
Santillán permaneció prófugo hasta el 16 de mayo, cuando fue detenido durante un allanamiento de urgencia en la casa de una tía, en Villa Jardín. La investigación continuó y permitió identificar a Facundo Darío Salazar, alias “Flaco”, señalado como el conductor de una de las motos utilizadas durante el asalto.
Finalmente, el 20 de agosto, la Policía Bonaerense capturó a Salazar y a “Papa”, los dos sospechosos que permanecían prófugos. En los procedimientos también se secuestró una moto que, según los investigadores, habría sido utilizada durante el crimen, además de cargadores, municiones y teléfonos celulares.
La particularidad fue que ese mismo día, mientras la investigación conseguía detener a los últimos dos prófugos por el asesinato de Ceballos, Santillán escapó de la Unidad Penal N°57 de Campana. Así, poco más de tres meses después de su captura, volvió a ser buscado por la Justicia.