YPF destacó este sábado el respaldo de las principales empresas de servicios petroleros del mundo a la Argentina y consideró que su decisión de continuar trabajando en el país representa una señal de confianza en el futuro del sector energético. La petrolera estatal se refirió a los comunicados de SLB, Halliburton y Baker Hughes, que ratificaron su compromiso con sus operaciones en el país y aclararon que no participarán del proyecto Sea Lion en las Islas Malvinas.

“Que las principales compañías de servicios del mundo (SLB, Halliburton, Baker Hughes) sigan apostando por YPF y por la Argentina es una señal muy clara de todo lo que tenemos por delante. Gracias por el apoyo”, publicó YPF en su cuenta oficial de X.

La reacción de la compañía se produjo luego de que las tres empresas marcaran distancia del proyecto de exploración y producción de hidrocarburos en torno a las Islas Malvinas. En el caso de Halliburton, la compañía aseguró que no participa en Sea Lion ni en “ninguna actividad relacionada de exploración o producción” en las islas y remarcó que desarrolla sus operaciones “en pleno cumplimiento de las leyes y regulaciones de la República Argentina”.

Las definiciones se conocieron en medio de la controversia por el desarrollo de Sea Lion, un proyecto de hidrocarburos impulsado en aguas de las Islas Malvinas por la empresa británica Rockhopper Exploration. Los pronunciamientos de las compañías de servicios petroleros fueron interpretados por el Gobierno argentino como una señal de respaldo a la posición del país respecto de la soberanía sobre el archipiélago.

Para YPF, además, la continuidad de estas compañías en sus operaciones en la Argentina refuerza las perspectivas de crecimiento de la actividad energética, en particular en Vaca Muerta. SLB y Halliburton tienen una participación relevante en los servicios vinculados al desarrollo del shale neuquino y trabajan con YPF en distintas etapas de la explotación de hidrocarburos.

El mensaje de la petrolera estatal apunta así a separar dos cuestiones: por un lado, el rechazo a participar en proyectos vinculados con la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas y, por otro, la continuidad de las inversiones y operaciones de las grandes empresas de servicios en el territorio argentino.

-Noticia en desarrollo-.