Ya no se necesita romper el baño para renovarlo: el material que lo cambia para siempre y con menos gasto
Hay una noticia importante para quienes tienen ganas de remodelar su baño pero no quieren meterse en obra: ya no se necesita romper para renovarlo . Hay un material que lo cambia para siempre y con poco gasto. Las placas de PVC permiten transformar las paredes y pisos del baño sin demoliciones ni co
Hay una noticia importante para quienes tienen ganas de remodelar su bañopero no quieren meterse en obra: ya no se necesita romper para renovarlo. Hay un material que lo cambia para siempre y con poco gasto.
Las placas de PVC permiten transformar las paredes y pisos del baño sin demoliciones ni contratación de arquitectos y personal especializado. Hay múltiples opciones de diseño que se adaptan al gusto de cada uno.
La forma tradicional de reciclar un baño implica un gasto importante de dinero y meterse en obra por alrededor de un mes. Hay que sacar los cerámicos, llenar la casa de polvo y contratar un equipo que se encargue de las tareas. Esta movida lleva mucha plata y genera muchos días de trabajo con operarios que alteran la rutina del hogar.
Con las placas de PVC se evita todo esto, porque se ponen muy rápido, sin contratar a nadie, y sin necesidad de romper nada. Son livianas, tienen muy pocos milímetros de espesor y cuentan con una capa autoadhesiva para pegarlas encima de las cerámicas o de la pared.
PVC es la sigla de policloruro de vinilo, un material plástico utilizado desde hace décadas en la construcción y en numerosos productos de uso cotidiano. Para revestir el baño, se vende en forma de placas o paneles que pueden utilizarse en las paredes y pisos y soportan perfectamente la elevada humedad de los baños.
Renovar el baño con menos gasto
Este nuevo material ofrece la posibilidad derenovar el baño con menos gasto, ya que la inversión es mucho menor que la que exige ponerse en obra. Como se evita la demolición, se reducen los tiempos y costos de albañilería. Además, no hay que comprar adhesivos ni reponer cerámicos o porcelanatos.
Una de las ventajas de estas placas es que ocupan muy poco espacio y no hacen que el baño parezca más chico. De hecho vienen con un espesor de entre 3 y 10 milímetros, dependiendo del modelo elegido. Las más gruesas sólo le agregan un centímetro a la pared existente, lo cual es una diferencia mínima, que casi ni se percibirá.
El nuevo material que marca un antes y un después en la renovación de los baños. (Foto: IA Gemini)
Como son muy livianas, estas placas se transportan fácil y son de una manipulación sencilla, a diferencia de los clásicos cerámicos. Por eso es que no hace falta contratar a un albañil para su colocación. Es cierto que algunos modelos se fijan con adhesivos específicos, pero la mayoría tiene superficie de autoadhesión que simplifica el proceso.
El efecto de estas placas símil porcelanato es increíble, como puede verse en distintos videos subidos a Instagram por quienes eligieron PVC para reciclar sus baños. Hay algunas que imitan superficies lisas, con relieve y terminaciones con aspecto de mármol, piedra, madera o cemento alisado.
La rápida instalación sobre las viejas cerámicas permite cambiar completamente la estética del baño sin generar escombros ni estar un mes en obra. No hay suciedad, polvillo ni gente invadiendo la casa para una remodelación compleja.
Con las placas de PVC sólo hay que limpiar bien la superficie en las que se van a adherir y pegarlas correctamente. En las terminaciones, se agrega la tarea de medir bien y hacer los recortes necesarios para completar el revestimiento hasta el borde de la pared.
Con estos recortes no se genera mucho desperdicio, porque al ser placas livianas y fáciles de cortar, los sobrantes pueden ser usados para completar sectores pequeños, como esquinas, caños, enchufes o bordes.
Según los expertos en remodelaciones de casas, recurriendo a este material es posible cambiar el baño para siempre sin romper nada y con poco gasto.