Millicom, el grupo de telecomunicaciones controlado por el empresario francés Xavier Niel, ha reconocido un coste de 182 millones de dólares en indemnizaciones y planes de salida tras adquirir varios de los activos que Telefónica ha vendido en Latinoamérica.
Según el portal Economía Digital, esta cifra proviene de la documentación financiera presentada por Milicom y corresponde a los programas de reestructuración ejecutados en Colombia y Chile, dos de los mercados de mayor tamaño de los que la operadora española se ha retirado.
El ajuste laboral llega apenas unos meses después de que Millicom acelerara su expansión regional mediante la compra de activos de Telefónica, en el marco de la estrategia de la compañía española para abandonar Hispanoamérica.
Colombia concentra 91 millones de dólares en indemnizaciones
En febrero, Millicom cerró la adquisición del 67,5% que Telefónica mantenía en Colombia Telecomunicaciones (Coltel) por 214 millones de dólares (unos 182 millones de euros). En abril, la compañía se hizo también con el 32,5% restante, en manos del Estado colombiano, y pasó a controlar el 100% de la empresa.

La operación vino acompañada de un plan de reducción de costes que ha disparado el gasto en indemnizaciones. Millicom reconoce 65 millones de dólares en pagos por despidos derivados de los proyectos de eficiencia ejecutados tras hacerse con el control de la antigua filial de Telefónica. A esta cifra se suman otros 26 millones de dólares correspondientes a un plan de jubilación voluntaria puesto en marcha en Tigo Colombia. En conjunto, la reestructuración laboral en el país suma 91 millones de dólares.
La compañía justificó las medidas dentro de su estrategia para mejorar la eficiencia y capturar sinergias derivadas de la integración de los negocios de su marca Tigo con los de Movistar, la marca adquirida a Telefónica en el país.
Chile recorta el 35% de la plantilla de la antigua filial de Telefónica
En febrero, Telefónica completó también la venta de su filial chilena a NJJ Holding, el vehículo inversor de Niel, y a Millicom. La operación valoró Telefónica Chile en hasta 1.215 millones de dólares, con NJJ como accionista mayoritario, con el 51%, y Millicom con el 49% restante.

La reestructuración de este negocio se tradujo en un recorte del 35% de la plantilla, unos 1.130 trabajadores sobre una plantilla de algo más de 3.200 empleados. El coste de las indemnizaciones asociado a Tigo Chile se elevó a 91 millones de dólares a cierre de julio, una cifra que, sumada a la registrada en Colombia, completa los 182 millones de dólares reconocidos por Millicom en estos programas de ajuste.
Estrategia de consolidación con margen para más ajustes
La compañía no se ha limitado a comprar los activos de Telefónica, sino que trata de extraer ahorros mediante la eliminación de duplicidades y la reducción de estructuras heredadas, con el objetivo de integrar operaciones que durante años funcionaron bajo organizaciones separadas y adaptar sus costes a un nuevo escenario competitivo.
La operación forma parte de una ofensiva más amplia de Millicom en la región. El grupo luxemburgués ya había adquirido previamente las operaciones de Telefónica en Uruguay y Ecuador, mercados en los que también contempla planes de ajuste de plantilla de en torno al 30%, antes de hacerse con los negocios de Colombia y Chile.
Con estas operaciones, la compañía ha ganado escala y se ha convertido en uno de los grandes actores de la consolidación del sector en Latinoamérica, en competencia con América Móvil, el gigante del empresario mexicano Carlos Slim.
Telefónica concentra sus recursos en cuatro mercados
Para Telefónica, la venta de activos ha supuesto el cierre de una etapa de más de dos décadas en Hispanoamérica. La compañía, presidida por Marc Murtra, concentra ahora sus recursos en cuatro mercados considerados estratégicos: España, Brasil, Alemania y Reino Unido.
El grupo español ha utilizado las ventas para reducir deuda y simplificar su perímetro. En el primer semestre de 2026, redujo su deuda financiera neta un 8,4%, hasta los 25.278 millones de euros, mientras su ratio de endeudamiento bajó hasta las 2,68 veces, por debajo de las 2,72 veces registradas al cierre de marzo de 2026 y de las 2,78 veces de finales de 2025.
Con la deuda a la baja y la vista puesta en la consolidación del mercado europeo, el último escollo en la estrategia de Murtra para abandonar Latinoamérica se encuentra en Venezuela. Desde Telefónica reconocen la complejidad de la situación del país, agravada por los últimos acontecimientos vinculados a la intervención del Gobierno de Donald Trump, aunque la compañía mantiene su hoja de ruta para salir por completo del continente.
Millicom, principal comprador de las filiales de Telefónica en la región, ya ha señalado en anteriores ocasiones a analistas que Venezuela figura entre los mercados en los que podría desembarcar próximamente como parte de su estrategia expansiva.


