
La inteligencia artificial ya no se limita a tareas puntuales en Colombia. El 63% de los usuarios de esta tecnología en el país afirma que hoy realiza trabajos que hace un año no podía hacer, una cifra que supera en cinco puntos porcentuales el promedio global, según el más reciente Work Trend Index 2026 de Microsoft.
El informe se basa en el análisis de billones de señales de productividad anonimizadas de Microsoft 365 y en una encuesta a 20.000 trabajadores que utilizan IA en distintos mercados. Los datos muestran que la adopción de esta tecnología dejó de limitarse al uso de herramientas para tareas específicas: las organizaciones entran ahora en una etapa de rediseño de procesos, roles y modelos de trabajo alrededor de la inteligencia artificial.
7 de cada 10 usuarios teme quedarse atrás
Este avance también genera un sentido de urgencia entre los trabajadores colombianos. El 70% de los usuarios de IA en el país teme quedarse atrás si no adopta la tecnología con rapidez, cinco puntos porcentuales por encima del promedio global.

Pese a esta presión, los datos indican que los trabajadores no delegan de forma ciega en la IA. El 87% afirma que la utiliza como punto de partida y no como una respuesta definitiva, mientras que el 52% considera el pensamiento crítico una habilidad esencial. La mitad de los encuestados, un 50%, señala que controlar la calidad de los resultados generados por esta tecnología es clave para aprovecharla de manera efectiva.
“Estamos entrando en una etapa en la que la conversación sobre IA deja de centrarse únicamente en la adopción de herramientas y empieza a enfocarse en cómo las organizaciones rediseñan el trabajo para aprovecharlas de manera responsable y efectiva. La IA puede ampliar las capacidades de las personas, pero su verdadero impacto dependerá de la claridad con la que los líderes definan procesos, estándares, roles y espacios de experimentación”, afirmó Daniel Verswyvel, gerente general de Microsoft Sudamérica Hispana.
Los profesionales frontera marcan una nueva forma de trabajo
Uno de los hallazgos del informe es la aparición de los llamados profesionales frontera, usuarios avanzados que incorporan la IA de manera estratégica en sus actividades diarias y trabajan bajo nuevos patrones de colaboración con agentes. En Colombia, el 17% de los profesionales ya pertenece a este grupo.

Lo que distingue a estos usuarios no es solo la frecuencia de uso, sino la manera deliberada en que integran la tecnología en sus decisiones. El 52% de los profesionales frontera en el país afirma que se detiene antes de iniciar una tarea para diferenciar qué debe hacer la IA y qué debe hacer una persona, frente al 38% de quienes no pertenecen a esta categoría.
Este comportamiento marca una diferencia central en el uso de la tecnología. A medida que crece la presencia de agentes de IA, el peso de las tareas tácticas y repetitivas disminuye, mientras aumenta la necesidad de que las personas dirijan procesos, definan estándares, evalúen resultados y mantengan la responsabilidad sobre las decisiones.
El 28% ve alineación en el liderazgo de su organización
El informe también evidencia una brecha entre el avance individual de los trabajadores y las condiciones que ofrecen las organizaciones. En Colombia, el 28% de los usuarios de IA afirma que su liderazgo está alineado frente a esta tecnología, y el 15% dice que se recompensa la reinvención del trabajo incluso cuando no produce resultados inmediatos.

Este dato cobra relevancia porque, a nivel global, el Work Trend Index 2026 encontró que factores organizacionales como la cultura, el apoyo de los líderes y las prácticas de talento tienen más del doble de impacto en la adopción de IA que factores individuales como la mentalidad y el comportamiento de los trabajadores.
Para Microsoft, los datos muestran que Colombia entra en una etapa más madura de adopción de inteligencia artificial. Los trabajadores amplían sus capacidades y reconocen el valor del criterio humano al distinguir con mayor claridad qué puede hacer la tecnología y qué debe seguir guiando una persona. El reto pendiente es que las organizaciones acompañen ese avance con liderazgo, cultura, incentivos y procesos que conviertan el uso individual de la IA en nuevas formas de trabajar.



