
El excontralmirante Fernando Farías Laguna denunció desde el penal del Altiplano que la Fiscalía General de la República (FGR) fabricó pruebas en su contra, entre ellas geolocalizaciones falsas, para incriminarlo en una red de huachicol fiscal. La denuncia la formuló durante su audiencia inicial y en una llamada telefónica grabada a la que Latinus tuvo acceso el 4 de septiembre de 2026, luego de que fue vinculado a proceso el 27 de agosto por el delito de delincuencia organizada en materia de hidrocarburos.
Farías Laguna señala que estaba en Madrid en enero de 2023, cuando la FGR lo ubica en México
El exmando naval señaló que la fiscalía le atribuye haber organizado desde enero de 2023 la entrada ilegal de buques al país. En ese período, afirmó, él y su familia residían en Madrid, España, donde ejercía como agregado naval de México.
“En enero de 2023 mi familia y yo estábamos en Madrid, España, como agregado naval, ¿cómo es posible que yo haya hecho eso? Gravísimo y falso”, sostuvo en la llamada grabada desde el Altiplano. Esa contradicción entre la acusación y su ubicación documentada es el primer argumento que su defensa presentó ante la jueza.

El segundo cuestionamiento apunta a una geolocalización que la FGR usa para ubicarlo en una reunión con el marino Miguel Ángel Solano Ruiz, otro acusado de integrar la red. Según la fiscalía, ese encuentro ocurrió los días 29 y 30 de mayo de 2025.
Farías Laguna respondió que el 29 de mayo ingresó al Centro Médico Naval y que el día 30 fue sometido a una cirugía de hombro. Afirmó que conserva un expediente clínico que avala su presencia en ese centro médico durante ambas fechas.
“¿Cómo es posible que me haya reunido? Tengo el expediente clínico que avala todo esto”, declaró al medio. Con ese argumento, acusó a la FGR de presentar ante el tribunal “pruebas fabricadas”.

Farías Laguna dice haber alertado a Rafael Ojeda Durán sobre la red de contrabando
El excontralmirante rechazó ser el líder de la organización criminal y afirmó ser, en cambio, quien denunció su existencia ante sus superiores. Explicó que a finales de mayo de 2024 recibió información del entonces vicealmirante Fernando Guerrero Alcántar, ya fallecido, sobre la existencia de la red.
Según su versión, trasladó esa información al entonces secretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, quien es su tío político. Dijo que ese reporte derivó en una reunión de mandos navales cuyo contenido trascendió posteriormente mediante un audio.
Aseguró que conserva evidencia digital de que fue él quien convocó ese encuentro. “Esa reunión yo la generé; tengo la prueba en el chat de WhatsApp”, afirmó en la llamada.

La versión de Farías Laguna contrasta con la que sostiene la fiscal general Ernestina Godoy Ramos, quien el 20 de agosto de 2026 declaró que los hermanos Farías Laguna “tejieron una red compleja de servidores públicos que operan como colaboradores de actos de corrupción”, según consignó Infobae.
La fuga de México, el pasaporte guatemalteco y la detención en Buenos Aires
Farías Laguna salió de México en agosto de 2024 con destino a Florida, Estados Unidos, y nunca registró su retorno al país. En octubre de 2025, tras la revocación de una suspensión definitiva que impedía su captura, la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) activó una ficha roja de Interpol para su búsqueda en 192 países.
El 1 de abril de 2026, el exmando naval ingresó a Argentina procedente de Colombia con un pasaporte guatemalteco falso a nombre de Luis Lemus Ramos. La Policía Federal Argentina (PFA) lo detuvo el 23 de abril en la intersección de las calles Guatemala y Juan B. Justo, en Buenos Aires, en coordinación con Interpol y autoridades mexicanas.

México inició un proceso de extradición formal, pero posteriormente desistió del juicio. El juzgado Criminal y Correccional Federal 12 de Argentina, a cargo del juez Julián Daniel Ercolini, archivó el proceso al recibir el desistimiento mexicano.
El traslado a México y la vinculación a proceso el 27 de agosto de 2026
El 21 de agosto de 2026, pasadas las 3:00 de la madrugada, Farías Laguna llegó a México a bordo de un avión militar de la Armada, un Gulfstream G450 con matrícula AMT-205. La aeronave hizo escala en el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Cali, Colombia, para recargar combustible antes de aterrizar en territorio mexicano.
El traslado se concretó como deportación y no como extradición formal. Con su llegada, el total de detenidos vinculados al caso llegó a 16, de los cuales 12 son exservidores públicos.

El 22 de agosto, la jueza de control Alejandra Ramírez De la Vega dictó prisión preventiva oficiosa —la medida cautelar más restrictiva del sistema penal acusatorio mexicano— tras casi 18 horas de audiencia inicial celebrada de forma virtual y a puerta cerrada. El 27 de agosto, la misma jueza lo vinculó a proceso por delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos.
La red “Los Primos” y el hermano de Farías Laguna, recluido desde septiembre de 2025
La FGR identifica a Fernando Farías Laguna y a su hermano, el exvicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, como los presuntos líderes de la organización conocida como “Los Primos”. El hermano fue detenido el 7 de septiembre de 2025, junto a otros 13 implicados, entre ellos tres empresarios, seis marinos y cinco funcionarios aduanales.
La red operó en Tamaulipas, Baja California, Colima, Sonora y Ciudad de México mediante buques tanque que llegaban a los puertos de Tampico y Ensenada con hidrocarburos declarados como aceites o aditivos para evadir el pago del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios. El primer golpe contra la organización ocurrió en marzo de 2025 con el aseguramiento del buque Challenge Procyon en Altamira, Tamaulipas, que transportaba cerca de 8 millones de litros de hidrocarburo. La afectación económica documentada superó los 340 millones de pesos solo en los primeros operativos.

La situación actual de Farías Laguna en el Altiplano
Farías Laguna revisó los 30 tomos de la carpeta de investigación y afirmó no haber encontrado una sola prueba que lo vincule a la estructura de contrabando. “No existe en los 30 tomos de la carpeta de investigación una sola prueba que me haga participar en algún hecho de todo este entramado, porque simplemente no participé en nada”.
El excontralmirante permanece recluido en el Centro Federal de Readaptación Social Número 1, El Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México, en el mismo penal donde ya se encontraba su hermano Manuel Roberto. Los cargos que enfrentan ambos —delincuencia organizada, tráfico de influencias, enriquecimiento ilícito, operaciones con recursos de procedencia ilícita y defraudación fiscal equiparada— contemplan penas de entre 20 y 40 años de prisión conforme a la legislación mexicana.




