La tarta invertida de peras es uno de esos clásicos que sorprenden tanto por su sabor como por su presentación. A diferencia de una tarta tradicional, la fruta se cocina primero sobre un caramelo casero y, al desmoldarla, queda como una cubierta brillante y jugosa.
Lo mejor es que no hace falta ser un experto en pastelería: con ingredientes básicos y unos 35 minutos de horno se obtiene un postre perfecto para acompañar con crema, helado o simplemente disfrutar solo.
Ingredientes para una tarta invertida de peras
Para la masa
- 200 g de harina
- 100 g de manteca fría
- 1 huevo
- 50 g de azúcar
- 1 pizca de sal
- 2 o 3 cucharadas de agua fría
Para el relleno
- 4 peras maduras
- 150 g de azúcar
- 50 g de manteca
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Jugo de 1 limón
Cómo hacer la tarta invertida de peras paso a paso
- Preparar la masa: mezclar la harina, el azúcar y la sal. Incorporar la manteca fría en cubos hasta obtener una textura arenosa. Agregar el huevo y el agua fría, unir la masa y dejarla reposar 30 minutos en la heladera.
- Hacer el caramelo: derretir el azúcar a fuego medio hasta lograr un color dorado. Añadir la manteca, la vainilla y el jugo de limón, y mezclar hasta integrar.
- Acomodar las peras: pelarlas, cortarlas en cuartos y retirar el corazón. Distribuirlas sobre el caramelo en el fondo del molde.
- Cubrir con la masa: estirarla hasta el tamaño del molde, colocarla sobre las peras y sellar bien los bordes.
- Hornear: cocinar en horno precalentado a 180°C durante 30 a 35 minutos, hasta que la masa esté dorada.

El secreto para que las peras queden tiernas y brillantes
La clave de esta receta está en cocinar las peras directamente sobre el caramelo. Durante el horneado, la fruta libera parte de sus jugos y se vuelve muy tierna, mientras el azúcar forma una cobertura brillante que realza su dulzor natural.
Conviene elegir peras maduras pero firmes, ya que conservarán mejor su forma al desmoldar la tarta.
Cómo desmoldarla sin que se rompa
Una vez fuera del horno, dejá reposar la tarta 5 minutos, pero no esperes a que se enfríe por completo. Luego apoyá un plato grande sobre el molde y dala vuelta de una sola vez.
Podés servirla tibia con crema batida, helado de vainilla o una cucharada de dulce de leche, aunque también queda deliciosa sola, cuando el caramelo todavía está ligeramente tibio.



