República Dominicana ajustó la operación de sus principales embalses para asegurar agua potable y riego ante un déficit de lluvias previsto entre septiembre y noviembre. (Cortesía: Presidencia de la República Dominicana)

República Dominicana ajustó la operación de sus principales embalses para asegurar agua potable y riego ante la previsión de un déficit de lluvias entre septiembre y noviembre. El Comité de Operación de Presas y Embalses (Copre) informó que mantiene vigilancia sobre los niveles, caudales de entrada y volúmenes almacenados para definir las descargas de cada sistema.

La medida abarca las presas que abastecen acueductos, zonas agrícolas y centrales hidroeléctricas. Las autoridades indicaron que la operación se revisará según la disponibilidad de agua, las necesidades de consumo y el comportamiento del clima durante las próximas semanas.

El seguimiento ocurre mientras los modelos meteorológicos anticipan precipitaciones por debajo de lo habitual en el país durante el trimestre septiembre-noviembre. El Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) señaló que la disminución de las lluvias se acentuó entre mayo y julio, lo que derivó en condiciones de sequía meteorológica.

Según la evaluación presentada ante el Copre, la persistencia del fenómeno de El Niño también influye en el escenario previsto. Las autoridades asociaron este patrón con menor actividad ciclónica y una reducción de las lluvias en el Caribe.

Director ejecutivo del INDRHI, Olmedo Caba Romano. Las autoridades mantendrán fuera de operación varias hidroeléctricas, limitarán cultivos de alta demanda hídrica en Sabaneta y reforzarán la coordinación con productores, Agricultura e Indrhi para distribuir el agua.

El agua potable y el riego tendrán prioridad en los embalses

El plan vigente para el período entre el 2 y el 9 de septiembre establece operaciones diferenciadas en cada presa. En el sistema Tavera-Bao-López Angostura, la presa Tavera atenderá principalmente la demanda de riego, mientras Angostura mantendrá un caudal de 19 metros cúbicos por segundo.

La presa Bao liberará 4.43 metros cúbicos por segundo para cubrir las necesidades de los acueductos. En Monción se mantendrá una descarga de 12 metros cúbicos por segundo para riego y otra de 3,43 metros cúbicos por segundo para el Acueducto Regional de la Línea Noroeste.

En Hatillo se conservará una operación de 25 metros cúbicos por segundo para uso agrícola. La presa de Rincón tendrá una operación restringida, con una descarga de 2.10 metros cúbicos por segundo destinada al abastecimiento de agua potable.

La central hidroeléctrica de Rincón seguirá fuera de operación hasta el 6 de septiembre. La decisión se tomó tras el cierre del segundo ciclo de siembra de arroz, un cultivo que requiere un alto consumo de agua.

Indomet informó que los modelos meteorológicos anticipan precipitaciones por debajo de lo habitual y que entre mayo y julio se acentuó la sequía meteorológica. (Foto cortesía Gobierno de República Dominicana)

Algunas hidroeléctricas continuarán fuera de servicio

En el complejo Jigüey-Aguacate-Valdesia-Las Barías, las centrales hidroeléctricas permanecerán fuera de operación debido al exceso de humedad. Desde Valdesia se mantendrá una descarga de 8.3 metros cúbicos por segundo para los acueductos.

La central de Sabana Yegua también seguirá sin operar por las mismas condiciones. En Sabaneta, la central funcionará con 10 metros cúbicos por segundo durante 18 horas diarias. Durante las seis horas restantes, dos metros cúbicos por segundo se dirigirán al acueducto de San Juan.

El Copre indicó que Monción conserva un volumen almacenado favorable, aunque recibe un caudal de entrada mínimo. Hatillo, Valdesia y Sabana Yegua también presentan niveles que permiten atender las demandas actuales.

En Sabaneta, las instituciones determinaron limitar los cultivos de mayor demanda hídrica. La medida forma parte de una estrategia para reducir la presión sobre las reservas disponibles si se mantiene el déficit de lluvias.

Las autoridades prevén reforzar la coordinación con productores agrícolas, el Ministerio de Agricultura y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) para organizar la distribución del agua. El comité continuará con reuniones periódicas para revisar el comportamiento de los embalses y modificar las descargas cuando cambien las condiciones meteorológicas o aumente la demanda.