
En un importante avance en la lucha contra la delincuencia organizada y la criminalidad en Costa Rica, el Ministro de Seguridad Pública, Gerald Campos, confirmó la captura de dos nuevos sospechosos pertenecientes a la lista de los 14 sujetos más buscados del país.
Con estas aprehensiones, las fuerzas policiales ya han puesto a la orden de las autoridades judiciales a cuatro peligrosos sospechosos en el marco de la denominada “Operación Cacería”, un plan integral desplegado para devolver el orden y la tranquilidad a diversas regiones del territorio nacional.
De acuerdo con el reporte del funcionario, el día de ayer, 28 de agosto en el distrito de Orosi, perteneciente al cantón de Paraíso en la provincia de Cartago. En este punto, se entregó voluntariamente a las autoridades Anthony Alexander Serrano Chaves, quien figuraba en la nómina prioritaria de los más buscados de la provincia.
Serrano Chaves cuenta con un amplio expediente judicial vinculado al delito de tenencia de drogas. Asimismo, registra antecedentes y aprehensiones previas por transporte ilícito de estupefacientes y decomiso de sumas de dinero en efectivo asociadas a actividades delictivas.
Sin embargo, los operativos simultáneos desplegados en otros puntos lejanos del país le permitieron asestar a las autoridades a un cuarto golpe decisivo de manera casi paralela. En el cantón de Corredores, ubicado en la Zona Sur del país (provincia de Puntarenas), las autoridades lograron la detención de Jeremy Quirós Quesada.
Quirós Quesada mantenía una orden de captura pendiente girada por el Juzgado de Narcotráfico de Cartago y pretendía evadir el cerco policial ocultándose en la zona fronteriza. La captura de Quirós Quesada en el sur del país evidencia la capacidad de rastreo transprovincial implementada dentro del plan de seguridad, impidiendo que los sospechosos encuentren refugio fuera de las jurisdicciones donde cometieron sus ilícitos.
Plan de seguridad contra el crimen organizado
La ejecución de la “Operación Cacería” no es un evento aislado, sino la manifestación operativa del renovado plan de seguridad pública en Costa Rica diseñado para encarar la creciente complejidad del crimen organizado.
Durante los últimos años, el país ha experimentado una influenciada por el tránsito internacional de estupefacientes, el asentamiento de facciones criminales locales y el incremento en los índices de violencia homicida.
Por lo que, actualmente, el nuevo plan de seguridad nacional busca atacar frontalmente la impunidad mediante la identificación, localización y detención de objetivos de alto valor estratégico.
De acuerdo con los lineamientos fijados por la cartera de Seguridad, el enfoque trasciende la simple presencia disuasiva en las calles; se fundamenta en labores de inteligencia, seguimiento y coordinación transregional para acorralar a quienes intentan evadir la justicia desplazándose hacia puntos alejados o fronterizos.

A pesar del balance positivo de las últimas jornadas, la jefatura del Ministerio de Seguridad Pública ha sido enfática en señalar que el trabajo está lejos de concluir. Con cuatro individuos bajo custodia policial, aún restan 10 sujetos por ubicar y poner tras las rejas dentro de la lista inicial de 14 objetivos prioritarios.
Las autoridades gubernamentales y los mandos policiales reafirmaron que mantendrán e intensificarán los patrullajes, retenes preventivos, incursiones y labores de inteligencia en toda la provincia de Cartago y zonas aledañas. La consigna oficial es no descansar hasta desarticular por completo los remanentes de estas estructuras y llevar tranquilidad a las comunidades afectadas por el accionar delictivo.