
El presidente Abelardo de la Espriella aseguró que el Gobierno mantiene la presión contra las organizaciones criminales y afirmó que “seguimos a la ofensiva contra el terrorismo y el crimen en todo el país”, al informar sobre operativos en Cesar y Putumayo.
En El Paso (Cesar), el mandatario dijo que el Ejército Nacional capturó en flagrancia a cuatro integrantes del Frente Camilo Torres Restrepo del ELN, señalados de participar en “la acción terrorista del pasado 27 de agosto” que afectó la línea férrea y un tren de la empresa Drummond. Según el presidente, en el procedimiento fueron incautadas cinco armas largas, un arma corta y munición.
De la Espriella vinculó ese hecho con la situación de orden público en la región y advirtió: “Así como ellos han atentado contra el Cesar y han pretendido sembrar terror entre su gente, nosotros vamos por todos ellos”. En el mismo mensaje, agregó: “Vamos a desmantelar sus estructuras, destruir sus capacidades criminales y acabar con su presencia en este territorio”.

El jefe de Estado también reportó un segundo operación en Mocoa (Putumayo), en el que una acción conjunta del Gaula Militar, el Gaula de la Policía y el CTI permitió rescatar a dos personas secuestradas horas antes. El presidente precisó que los captores exigían $30 millones por su liberación.
Sobre esa operación, informó que “durante la operación se produjo una confrontación armada en la que dos de los secuestradores fueron dados de baja en desarrollo de operaciones militares”. Luego, planteó una advertencia dirigida a los responsables de secuestro y extorsión: “El secuestro vuelve a tener al Estado encima”.
En su declaración, el presidente sostuvo que la persecución se extenderá a otros delitos contra la población y la infraestructura: “Al que secuestre, extorsione, ataque nuestra infraestructura o aterrorice a los colombianos lo vamos a perseguir con toda la capacidad legítima de nuestra Fuerza Pública”. También afirmó: “Estamos pasando a la ofensiva total y no vamos a aflojar”.

Exministro de Defensa de Gustavo Petro destacó la baja de alias Urias Perdomo, mano derecha de alias Calarcá
La madrugada del jueves 27 de agosto en zona rural de El Retorno, Guaviare, terminó con once muertos tras una operación de la Fuerza Pública, resultado que fue celebrado públicamente por Pedro Arnulfo Sánchez, general retirado y exministro de Defensa del gobierno del expresidente Gustavo Petro.
En su cuenta de X, Sánchez destacó la magnitud del operativo al subrayar: “Este golpe demuestra la capacidad, el profesionalismo y la determinación de nuestros militares y policías para proteger a los colombianos”. El exfuncionario remarcó que entre los fallecidos se encontraban alias Urías Perdomo y alias Giovanni Bonito, señalados como figuras relevantes dentro de las disidencias de las Farc bajo el mando de alias Calarcá.
El operativo tuvo como consecuencia la neutralización de Perdomo, identificado como uno de los criminales más peligrosos de esa estructura, lo que para Sánchez confirma la eficacia de la estrategia estatal en la región. “La neutralización de alias Urías Perdomo en Guaviare […] demuestra la capacidad, el profesionalismo y la determinación de nuestros militares y policías”, escribió en la misma red social.

El exministro subrayó que este tipo de resultados no son obra del azar, sino el producto de “inteligencia, planeamiento, entrenamiento y capacidades construidas durante años”, además de la “persistencia y el valor de nuestros héroes y heroínas que visten uniforme”. De este modo, vinculó el éxito del operativo a un proceso de largo aliento dentro de las fuerzas de seguridad.
En su pronunciamiento, Sánchez instó a las autoridades nacionales a no detenerse: “Colombia debe seguir fortaleciendo a nuestra Fuerza Pública para enfrentar con mayor contundencia y efectividad a quienes optaron por el crimen”. Cerró su mensaje con una frase de aliento: “Con la fe intacta”.
La operación en El Retorno, que acabó con la vida de varios señalados miembros de las disidencias de las Farc, fue descrita por Sánchez como un avance relevante en la misión de garantizar la seguridad en Colombia. El general retirado insistió en la importancia de mantener el respaldo institucional a las fuerzas del orden para sostener los resultados en el futuro cercano.