Es muy común ver árboles frutales con el tronco pintado de blanco, especialmente limoneros, naranjos y durazneros. Aunque muchas personas creen que la cal sirve únicamente para espantar plagas, su función principal es otra: proteger la corteza de la radiación solar.

El color blanco actúa como una superficie reflectante que disminuye el calentamiento del tronco durante los días de mucho sol y ayuda a prevenir daños provocados por los cambios bruscos de temperatura.

Por qué se pinta de blanco el tronco de los frutales

El encalado consiste en aplicar una mezcla a base de cal sobre la parte baja del tronco y, en algunos casos, sobre las ramas principales.

Su principal objetivo es reflejar parte de los rayos solares, evitando que la corteza alcance temperaturas excesivas. Esto resulta especialmente importante en árboles jóvenes, cuya corteza es más fina y sensible.

Además, al reducir el estrés térmico, el árbol conserva mejor sus tejidos y disminuye la posibilidad de sufrir lesiones que luego pueden afectar su desarrollo.

La cal genera una capa blanca en el tronco que evita quemaduras y radiación solar. (Imagen ilustrativa generada con IA)
La cal genera una capa blanca en el tronco que evita quemaduras y radiación solar. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Cómo influye en la producción y la caída de frutos

Los árboles destinan energía a múltiples procesos al mismo tiempo: crecer, producir hojas, desarrollar frutos y mantener sus tejidos sanos. Cuando atraviesan situaciones de estrés ambiental, como calor intenso o daños en la corteza, parte de esos recursos se desvía hacia la recuperación.

Si bien la cal no evita directamente la caída de los frutos, sí ayuda a proteger el árbol de factores que pueden debilitarlo y afectar su producción, como las quemaduras solares y las fisuras del tronco.

Beneficios de pintar el tronco con cal

El encalado ofrece varias ventajas para los árboles frutales:

  • Refleja la radiación solar y reduce el calentamiento de la corteza.
  • Disminuye el riesgo de quemaduras en troncos y ramas expuestas.
  • Atenúa los cambios bruscos de temperatura entre el día y la noche.
  • Reduce la aparición de grietas y fisuras provocadas por el estrés térmico.
  • Protege especialmente a los árboles jóvenes, más vulnerables al sol intenso.
  • Ayuda a conservar la integridad de la corteza, evitando heridas que pueden favorecer otros problemas.
La cal en los troncos evita la caída prematura de frutos. (Imagen ilustrativa generada con IA)
La cal en los troncos evita la caída prematura de frutos. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Cada cuánto conviene renovar el encalado

En la mayoría de los casos, alcanza con aplicar cal una o dos veces por año para mantener la protección del tronco. Lo habitual es renovar la capa cuando pierde intensidad o después de lluvias prolongadas que desgastan el recubrimiento.

De esta manera, el árbol conserva una barrera reflectante que lo protege durante las épocas de mayor exposición solar y frente a las variaciones de temperatura.