El aire acondicionado es uno de los electrodomésticos más utilizados durante los períodos de altas temperaturas. Sin embargo, para que funcione de manera eficiente no alcanza con elegir una determinada temperatura: también es fundamental realizar un mantenimiento periódico, en especial de los filtros.

Un experto en climatización advirtió que no limpiar los filtros cada 15 o 30 días durante la temporada alta puede reducir de manera considerable el rendimiento del equipo. La acumulación de polvo y suciedad dificulta la circulación del aire y obliga al aparato a trabajar durante más tiempo.

Además, utilizar el aire a una temperatura demasiado baja tampoco garantiza un enfriamiento más rápido. Una temperatura de confort adecuada y filtros limpios permiten un funcionamiento más eficiente y ayudan a evitar un consumo innecesario.

El experto reveló que los filtros del aire acondicionado se deben limpiar regularmente. (Imagen ilustrativa generada con IA)
El experto reveló que los filtros del aire acondicionado se deben limpiar regularmente. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Los errores más comunes al usar el aire acondicionado

Uno de los errores frecuentes es confundir el modo “Dry” con la función de frío. El modo seco está pensado para disminuir la humedad del ambiente, por lo que puede resultar útil en jornadas húmedas, pero no reemplaza al modo de refrigeración cuando el objetivo principal es bajar la temperatura.

Otro hábito poco eficiente es programar el termostato a 16 °C con la idea de que la habitación se enfriará más rápido. El equipo no baja la temperatura a mayor velocidad por seleccionar un valor tan bajo: simplemente puede permanecer funcionando durante más tiempo, con un mayor consumo de energía.

Por eso, lo recomendable es seleccionar una temperatura razonable de confort y dejar que el sistema alcance ese valor de manera progresiva, en lugar de llevar el termostato al mínimo.

Cada cuánto hay que limpiar los filtros del aire acondicionado

Los filtros cumplen la función de retener polvo y otras partículas, pero con el uso pueden acumular suciedad, especialmente durante los meses de mayor demanda. Cuando esto ocurre, el paso del aire se vuelve más difícil.

Por este motivo, el especialista recomienda revisar y limpiar los filtros cada 15 o 30 días en temporada alta. La frecuencia puede variar según la cantidad de horas de uso, el ambiente y el nivel de polvo que exista en el lugar.

Mantener los filtros en buenas condiciones permite que el equipo funcione con mayor eficiencia, favorece una mejor circulación del aire y ayuda a evitar que trabaje de manera forzada.

Además, un mantenimiento periódico puede contribuir a prolongar la vida útil del aire acondicionado y a conservar una mejor calidad del aire dentro del ambiente.