Luego de casi 3 años, el presidente Javier Milei visitó la provincia de Misiones. El mandatario llegó para participar de la 47° convención anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), que se realiza en la localidad Puerto Iguazú, al norte provincial.

La visita del presidente se da en el marco de una profunda crisis de la producción yerbatera, luego de la desregulación de Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), ente creado por ley en 2002 para mediar entre productores e industria de manera tal que se establezca un precio de referencia que le sirva a toda la cadena y la haga funcionar. Está previsto que su disertación comience a partir de las 18:30.

Entre otras facultades que fueron recortadas mediante el DNU 70/2023, lo central para los colonos misioneros tiene que ver con el establecimiento de los precios, pues de no existir, quedarían a merced de la industria, que paga lo que quiere, apelando a la necesidad del productor que tiene que cosechar su yerbal si o si debiendo entregar de forma obligada la yerba verde. Como sucedió durante todos la década del 90 y que encontró una solución con la reglamentación de la Ley Yerbatera, hoy los colonos están volviendo a la pobreza, ya que según denuncian, la industria les paga 295 pesos (en los mejores casos) con costos de producción que supera los 500 pesos por kilo de hoja verde entregada en secadero.

Es decir que gracias al corrimiento del INYM de la cadena, los colonos venden muy por debajo de los costos de producción, debiendo además tener que hacerse cargo de los costos de flete y cosecha. La industria, además, paga en cheques. La consecuencia futura de este proceso, además del social, está en el ámbito productivo. Los yerbales de hoy no se están manteniendo ni fertilizando, por lo que en dos o tres campañas los resultados serán productivos.

Con este trasfondo, una masiva movilización de yerbateros, sobre todo de la región norte de la provincia, tuvo lugar en las cercanías de Puerto Iguazú, donde se hicieron ver y escuchar tractores y camiones transportando mercadería. La idea, es que manifestarle el malestar al presidente de la Nación.

En el cruce de las Rutas Nacionales 101 y 12 (detonadas por la falta de mantenimiento), cientos de productores desplegaron también banderas con mensajes al presidente. “Te dimos nuestro voto, nos dejaste solos”, “Festejamos tu victoria… hoy estamos en la miseria”, “Creíamos en vos, hoy nos arrepentimos”, “Te votamos con esperanza, hoy no llegamos a fin de mes”, fueron algunas de las frases que los misioneros escribieron en banderas. Todas estas frases, claro, detrás de la frase más importante: “Precio justo para la yerba mate”.

Un amplio operativo de seguridad se desplegó este viernes, donde Gendarmería montó retenes para controlar el ingreso de una caravana de camiones y tractores que trasladaba a productores yerbateros, tareferos y organizaciones sociales movilizadas en rechazo a la visita del presidente Javier Milei.

La concentración principal fue convocada para las 14 en el cruce de la ruta nacional 12 con el acceso a Cataratas, desde donde los manifestantes intentaban avanzar en columna hacia las inmediaciones del hotel donde se realiza la 47ª Convención Anual Argentina de la Estabilidad al Crecimiento, organizada por el IAEF.

En la previa, las 5 organizaciones productivas más importantes de Misiones habían manifestado su rechazo a la visita del presidente al territorio. Las principales asociaciones yerbateras de Misiones difundieron un duro comunicado dirigido al presidente Javier Milei y a su equipo, en el que afirman que “no son bienvenidos a la Tierra de la Yerba Mate” porque, según sostienen, las políticas oficiales están “destruyendo a esta economía regional que durante 100 años dignificó, dinamizó, generó crecimiento y desarrollo para miles de familias”. Las entidades cuestionan la desregulación del mercado y el impacto que atribuyen al modelo económico aplicado desde diciembre de 2023.

El documento detalla una serie de efectos negativos que, según los productores, se profundizaron en los últimos meses. Señalan que la desregulación favoreció la concentración y que “la falta de competencia real facilitó que las grandes empresas aumentaran sus márgenes de ganancia”, mientras el consumo interno cae por la pérdida de poder adquisitivo. También advierten que el desarme de áreas técnicas del INYM deterioró los estándares de calidad y fiscalización del producto.

Los yerbateros describen además un cuadro de inviabilidad económica en la producción primaria. Afirman que la eliminación de precios de referencia dejó a los colonos con valores de hoja verde entre “$180 y $285 por kilo, en la mayoría de los casos con cheques a 90 o 120 días”, lo que representa apenas la mitad del costo de producción. A esto suman el encarecimiento del combustible, los fertilizantes y la energía, y una caída superior al 11% en la cosecha entre enero y julio de 2026. El comunicado subraya que la tarifa del Convenio de Corresponsabilidad Gremial “se quintuplicó en términos reales”, pasando de $13 a casi $44 por kilo.

Finalmente, las entidades advierten sobre el impacto social y regional de la crisis y cuestionan al Gobierno por autodefinirse como “el mejor equipo económico de la historia”. Aseguran que, pese al deterioro, seguirán trabajando para recuperar las facultades del INYM y revertir la situación del sector. “No hay mal que dure 100 años y a cada chancho le llega su San Martín”, concluyen los firmantes, entre ellos Julio Petterson, Hugo Sand, Antonio Franza, Jorge Skripczuk y Salvador Torres.

En medio de este malestar, la provincia de Misiones avanza en la declaración de la emergencia yerbatera ante el deterioro acelerado de la producción primaria y la caída de ingresos de los pequeños colonos. Productores y asociaciones presentaron al gobernador Hugo Passalacqua un proyecto de ley que busca crear un régimen extraordinario de protección para explotaciones de hasta 50 hectáreas, con herramientas que permitan sostener la actividad en un contexto de precios deprimidos y costos en alza.

La iniciativa plantea que Misiones mantiene competencias constitucionales propias para intervenir en materia productiva y laboral, aun bajo el DNU 70/2023. Por eso propone declarar una emergencia transitoria, fijar un precio mínimo sostén para la hoja verde y restituir facultades de fiscalización para evitar el cierre de chacras que hoy producen por debajo de sus costos. Los impulsores remarcan que la crisis “ya no da para más” y que la medida apunta a resguardar a los pequeños colonos.

El proyecto ya ingresó a la Cámara de Representantes, donde fue presentado ante la comisión agropecuaria para iniciar su tratamiento legislativo. El proyecto será tratado y tendrá ahora el importante apoyo del oficialismo local, escindido de las filas de Carlos Rovira, caudillo misionero, que hasta ahora venía trabando los intentos por mejorar la realidad de los yerbateros. Con el oficialismo dividido, Passalacqua ahora apoya deliberadamente a los yerbateros y se especula con una aprobación de la ley de emergencia yerbatera en las próximas semanas.

En diálogo con Plan B Misiones, en la previa de su alocución en el encuentro de IAF, Federico Sturzenegger afirmó que recibió mensajes de numerosos productores tras la desregulación del mercado yerbatero y explicó que su postura se sostiene en la necesidad de contemplar también la situación de los consumidores. “Muchos productores yerbateros me escribieron a mi celular”, contó, y señaló que a todos les respondió lo mismo: “Del otro lado de un precio artificialmente alto hay un pobre, la industria no le tiene que cobrar más de lo que su producto vale a las familias”. El funcionario insistió en que la desregulación busca corregir distorsiones y permitir que la yerba mate compita en mercados externos.

Consultado por la protesta de productores en Misiones, Sturzenegger reiteró ante dicho medio que el esquema anterior “pagaba por la yerba el doble de lo que valía” y que no es función del Estado sostener precios por encima del mercado. Planteó que el desafío del sector es expandirse internacionalmente y que no existe razón para que un producto consumido por “el 96% de los hogares argentinos” no pueda crecer fuera del país. Según el ministro, la industria debe enfocarse en “salir a conquistar el mundo” y superar “limitaciones, miedos e incertidumbre” que frenaron su desarrollo.