
Los mejillones en escabeche son una de las conservas más habituales de la gastronomía española. Su sabor intenso, acompañado por el característico escabeche de la lata, los ha convertido durante décadas en un clásico del aperitivo y el tapeo.
Aunque tradicionalmente se han servido solos, existe una combinación que ha ido ganando protagonismo en los últimos años: los mejillones en escabeche con patatas fritas. La propuesta es tan sencilla como colocar los mejillones sobre unas buenas patatas de bolsa y aprovechar el propio escabeche para aportar sabor y jugosidad.
El resultado es un bocado que combina la textura crujiente con el punto ácido de la conserva. Es una mezcla de pocos ingredientes que, aunque en un principio pueda parecer extraña, suele ser un acierto como entrante o tapa.
Además, esta combinación admite diferentes variantes en función de los ingredientes que se quieran añadir. Las patatas y los mejillones pueden acompañarse de salsas, como mayonesa mezclada con parte del propio escabeche, o incorporar otros alimentos que aporten nuevos sabores y texturas.
De hecho, existen propuestas que añaden tomate, cebolla, piparras o pepinillos, entre otros ingredientes, para darle un toque diferente al aperitivo. Si quieres triunfar y sorprender a tus invitados, esta receta es para ti.
Ingredientes
- 1 lata de mejillones en escabeche
- 1 bolsa de patatas fritas
- 1 tomate maduro
- 1/2 cebolla morada
- 1 cucharada del escabeche de la conserva
- Aceite de oliva virgen extra
- Unas gotas de vinagre
- Pimienta negra
- Sal
- Perejil fresco
Cómo preparar esta receta
En primer lugar, se corta el tomate en dados pequeños y se coloca en un bol. Se añade la cebolla morada, previamente cortada en tiras finas, y se aliña con un poco de aceite de oliva virgen extra, unas gotas de vinagre, pimienta negra y una pizca de sal.
A continuación, se incorporan una o dos cucharadas del escabeche de los mejillones y se mezcla todo con cuidado. De esta forma, el tomate y la cebolla adquieren parte del sabor característico de la conserva.
Para montar la tapa, se colocan las patatas fritas sobre un plato o una fuente y se reparte por encima la mezcla de tomate y cebolla. Después, se añaden los mejillones en escabeche y se termina con un poco de perejil fresco picado.
Es importante montar la tapa justo antes de servirla para evitar que las patatas pierdan su textura crujiente. También se puede añadir por encima un pequeño hilo de aceite de oliva virgen extra o unas gotas más del propio escabeche para potenciar el sabor.
Cómo conservar los mejillones con patatas y cuál es su valor nutricional
Si sobra parte de esta elaboración, lo recomendable es guardar los mejillones, el tomate y la cebolla en un recipiente hermético en la nevera, pero mantener las patatas fritas aparte para que no se ablanden. La tapa ya montada, por su parte, es mejor consumirla en el momento.
En cuanto a su composición nutricional, los valores pueden variar en función de las cantidades utilizadas y de la marca de la conserva y las patatas. Como referencia, una ración de esta tapa puede aportar aproximadamente 300 calorías, con unos 20 gramos de hidratos de carbono, 13 gramos de grasas y 12 gramos de proteínas.




