Madrid/Ceuta, 27 ago (EFE).- Los profesores de Ceuta han exigido este jueves que las medidas de seguridad anunciadas por el Ministerio de Educación ante el inicio del curso estén operativas ya desde el 1 de septiembre, cuando los docentes se incorporan a los centros, y no a partir del día 8, con el regreso de los alumnos a las aulas.
La Junta de Personal Docente No Universitario, órgano de representación del profesorado, ha reclamado, además, en una nota de prensa, que el plan de acompañamiento psicosocial previsto para alumnos y familias incluya también a los docentes, que serán quienes tengan que afrontar en las aulas las consecuencias emocionales y sociales de la situación vivida en la ciudad.
La Junta ha respondido así a las medidas anunciadas por el secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, quien ha confirmado que las clases comenzarán el próximo 8 de septiembre, como estaba previsto, y ha asegurado que los profesores y equipos directivos podrán incorporarse a sus puestos el día 1, porque los centros estarán preparados.
Los representantes de los docentes reprochan, sin embargo, al Ministerio que no haya tenido en cuenta al profesorado en la planificación y consideran que las medidas anunciadas deben traducirse en actuaciones concretas desde su incorporación a los centros.
A su juicio, el que no se les haya tenido en cuenta "ante esta difícil y complicada situación" ha demostrado "de nuevo el total desprecio que siente por el profesorado de Ceuta".
"El curso escolar no comienza únicamente el día 8 con la incorporación del alumnado. El 1 de septiembre comienza para los profesionales de la enseñanza", subraya la Junta, que recuerda que serán los profesores quienes una semana después estén "en primera línea" con los alumnos y sus familias.
Protocolos claros y apoyo a los docentes
Entre sus demandas, la Junta reclama que la salubridad de los centros y el dispositivo de seguridad garanticen unas condiciones adecuadas desde el primer día de incorporación del profesorado y que el plan de acompañamiento y acción psicosocial incluya tanto a los docentes como al resto de profesionales que trabajan en ellos.
También exige protocolos claros de actuación y coordinación para los equipos directivos y profesores ante posibles situaciones derivadas del actual contexto social, así como reforzar los centros con los recursos humanos y profesionales necesarios para atender las necesidades de alumnos y familias.
La representación docente pide además garantías para que los profesores no tengan que asumir en solitario responsabilidades que corresponden al conjunto de las administraciones públicas.
La Junta advierte de que la seguridad no puede entenderse únicamente como la presencia de las fuerzas y cuerpos de seguridad en las inmediaciones de los centros.
Los alumnos, señala, volverán a las aulas el 8 de septiembre después de haber vivido "unas semanas excepcionales" y en un contexto de tensión e incertidumbre, por lo que necesitarán "escuchar, ser acompañados y sentirse seguros", una tarea en la que los docentes tendrán un papel fundamental.
Por ello, reclama al Ministerio de Educación, la Delegación del Gobierno y el resto de administraciones implicadas que concreten las medidas anunciadas "con la máxima celeridad" y mantengan una coordinación permanente con los representantes de los trabajadores y los equipos directivos.
Para la Junta, el objetivo debe ser que el curso pueda comenzar con normalidad, pero con una "normalidad real", sustentada en "seguridad, recursos, apoyo y garantías para toda la comunidad educativa". EFE