El dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, reiteró su llamado a construir un “gran frente amplio” con los partidos de oposición y la sociedad civil para competir contra Morena en las elecciones de 2027, un proceso en el que estarán en disputa 17 gubernaturas, 300 distritos federales y más de 20 mil cargos de elección popular.
Un discurso que Alito ha repetido durante meses
La declaración no es nueva. Desde marzo de 2026, el líder priista ha insistido públicamente —en distintos foros y entrevistas— en la necesidad de que PRI, PAN y Movimiento Ciudadano (MC) vayan unidos, argumentando que la dispersión del voto opositor solo beneficia al partido en el poder.
En esta última intervención, Moreno sostuvo que antes de pensar en cálculos electorales o en la marca de un partido, “hay que pensar en el país”, y afirmó reconocer una apertura reciente del PAN hacia esa posibilidad, luego de que la dirigencia nacional panista, encabezada por Jorge Romero, hablara públicamente de que “primero está México”.

Lo que dice realmente el PAN
Sin embargo, la lectura de Alito Moreno contrasta con la postura oficial que ha mantenido el PAN durante buena parte de 2026:
- Jorge Romero anunció desde octubre de 2025 el fin de las alianzas electorales nacionales con el PRI.
- En junio de 2026, el dirigente panista insistió en que su partido iría solo en el proceso de 2027, calificando esa decisión como un cálculo electoral y no como “soberbia”.
- Apenas la semana pasada, medios reportaron que el PAN replantea su estrategia y analiza alianzas selectivas, únicamente en algunos estados —como Nuevo León, Chihuahua y Sonora—, dejando la decisión final en manos de las dirigencias estatales y no del Comité Ejecutivo Nacional.
- MC, por su parte, mantiene la postura de “vamos solos, pero no estamos cerrados”.
Es decir, lo que Alito interpreta como una apertura nacional del PAN corresponde, hasta ahora, más bien a negociaciones locales y fragmentadas, no a un acuerdo de coalición nacional como el que él propone.

El argumento de fondo: cuidar el Congreso
Para el dirigente priista, el verdadero objetivo detrás de una alianza opositora es evitar que Morena obtenga mayoría calificada en la Cámara de Diputados, lo que le permitiría al oficialismo aprobar reformas constitucionales sin negociar con nadie más.
Según proyecciones que el propio Moreno ha presentado en meses recientes, una coalición PRI-PAN-MC podría alcanzar entre 190 y 200 curules, cifra suficiente para bloquear ese escenario. También ha señalado estados donde ve mayor competitividad para la oposición unida, entre ellos:
- Chihuahua
- Nuevo León
- Sinaloa
- Zacatecas
- Colima
- Aguascalientes y Querétaro (donde la oposición ya gobierna)
Un llamado que no ha logrado consenso
Pese a la insistencia de Alito Moreno, el escenario más probable de cara a 2027, de acuerdo con reportes recientes, es el de alianzas selectivas y no una coalición nacional homogénea. Mientras Morena, PT y PVEM perfilan coordinarse en 16 de los 17 estados con elección de gobernador, la oposición —PAN, PRI y MC— evalúa acuerdos caso por caso, condicionados por los intereses de cada dirigencia estatal.
El propio Moreno ha reconocido en otras ocasiones que una alianza nacional idéntica a la que compitió en 2024, cuando la oposición cubrió 296 de los 300 distritos, resultaría prácticamente imposible de replicar en las condiciones políticas actuales.
Por ahora, el llamado de “Alito” a “ganarle a los cínicos y corruptos de Morena” sigue sin traducirse en un compromiso formal por parte del PAN o de Movimiento Ciudadano, cuyas dirigencias mantienen distancia de una coalición nacional mientras exploran, de forma paralela, acercamientos locales en algunos de los estados clave para 2027.