Las papas fritas parecen una preparación sencilla, pero conseguir que queden bien crocantes por fuera y tiernas por dentro requiere prestar atención a algunos detalles. Uno de los métodos más utilizados por cocineros consiste en dejar las papas ya cortadas en agua fría con hielo antes de cocinarlas.
El objetivo principal es reducir el exceso de almidón de la superficie. Distintas recetas de cocineros publicadas por Food Network indican colocar las papas cortadas en agua con hielo, enjuagarlas y secarlas muy bien antes de llevarlas al aceite.
Por qué dejar las papas en agua con hielo
Cuando las papas se cortan para freír, liberan parte del almidón que tienen en su superficie. Al dejarlas en agua fría, ese exceso puede desprenderse con mayor facilidad.
En algunas recetas profesionales se recomienda incluso agitar las papas dentro del agua y repetir el enjuague hasta que el líquido quede más claro. Ese procedimiento ayuda a retirar el almidón superficial y favorece una fritura más crocante.
El uso de agua con hielo también permite mantener las papas frías mientras permanecen en remojo. Hay recetas que indican dejarlas durante unos minutos, mientras que otras extienden el tiempo hasta 30 minutos, una hora o incluso varias horas en la heladera.

El paso más importante después del remojo
Hay un detalle fundamental que no hay que saltear: secar muy bien las papas antes de freírlas. Una vez terminado el remojo, hay que escurrirlas, enjuagarlas y eliminar la mayor cantidad posible de agua con un repasador limpio o papel de cocina.
Esto es importante por dos motivos. Primero, porque el exceso de humedad dificulta que se forme una superficie crocante. Segundo, porque el contacto entre agua y aceite caliente puede provocar salpicaduras peligrosas. Food Network recomienda secarlas por completo antes de llevarlas al aceite.
Cómo hacer papas fritas más crocantes paso a paso
Ingredientes
- Papas, cantidad necesaria
- Agua fría
- Hielo
- Aceite para freír
- Sal, a gusto
Preparación
- Pelá y cortá las papas en bastones de tamaño similar para conseguir una cocción pareja.
- Colocalas en un recipiente con agua fría y hielo y dejalas en remojo.
- Agitá y enjuagá las papas para ayudar a retirar el exceso de almidón superficial.
- Escurrilas y secalas muy bien con un repasador limpio o papel de cocina.
- Calentá el aceite y cociná las papas en tandas para evitar que la temperatura baje demasiado.
- Para conseguir una textura todavía más crocante, algunos métodos profesionales recomiendan freírlas dos veces: primero a una temperatura más baja para cocinarlas por dentro y después a una temperatura más alta para dorarlas.
- Retiralas cuando estén doradas y crocantes, escurrí el exceso de aceite y agregá sal inmediatamente.
El truco completo para unas papas fritas bien crocantes
El remojo en agua con hielo es solo una parte del proceso. Para lograr una mejor textura también influyen el tamaño de los bastones, la cantidad de almidón que queda en la superficie, el secado y la temperatura del aceite.
De hecho, algunas recetas de cocina profesional combinan el remojo con una doble fritura, un método pensado para conseguir un interior tierno y una superficie dorada y crocante.
Por eso, antes de encender la cocina, conviene recordar una regla sencilla: remojo, buen secado y fritura en tandas. Esa combinación puede marcar una diferencia importante en el resultado final.


