Los árboles no tienen una madre que les diga que se pongan rectos, pero no la necesitan, porque se dan cuenta ellos solos

La postura es muy importante para los seres humanos. Andar y sentarnos erguidos nos ayuda a prevenir dolores de espalda e incluso hay estudios, no siempre con resultados concluyentes, que señalan que puede mejorar el bienestar emocional y la toma de decisiones. Cuando nuestras madres nos regañaban de pequeños (y a veces no tan pequeños) para que anduviéramos rectos, sabían por qué lo decían. Los árboles no tienen a una madre que les advierta sobre el riesgo de echar joroba, pero ellos mismos captan la necesidad de mantenerse erguidos. Por eso, tienen un tipo especial de madera que actúa como un músculo para enderezarse cuando sus tallos empiezan a torcerse. Es la conclusión de un estudio publicado recientemente por científicos de INRAE y la Universidad de Clermont Auvergne.

Su propio sentido de la propiocepción. Los humanos contamos con un sentido de la propiocepción, que nos ayuda a ser conscientes de nuestra postura y la ubicación de las partes de nuestro cuerpo sin necesidad de usar la vista. No somos los únicos que lo tenemos. En general, siempre se ha considerado un sentido propio de reino animal. Sin embargo, los autores del estudio que se acaba de publicar han demostrado que las plantas también tienen este sentido. Siempre se ha pensado que eran más o menos conscientes (aunque no sea la palabra más adecuada para un árbol) de su posición gracias a la percepción de la gravedad y la orientación de la luz. Sin embargo, hay algo más.

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