
La Terminal Cuenca del Plata (TCP) del Puerto de Montevideo se encuentra paralizada este sábado por un paro sorpresa de los trabajadores. La medida detiene la operativa de TCP durante 10 horas y reavivó el conflicto sindical abierto por la negociación del convenio colectivo.
La interrupción comenzó a las 13 y se extenderá hasta las 23. La compañía informó que la medida se conoció inmediatamente después de finalizada la maniobra de un atraque de un buque, que quedó detenido en la terminal durante este período de paralización.
El conflicto se arrastró por la renovación del convenio colectivo de los 550 trabajadores de la terminal, luego de que venciera el acuerdo anterior. La negociación entre la empresa y el sindicato se desarrolló desde el 31 de mayo e incluyó reuniones bipartitas y tripartitas, pero no logró cerrar un entendimiento.
El miércoles 26 de agosto, el sindicato se declaró en asamblea permanente al sostener que se agotaron las instancias de diálogo por la falta de negociación de buena fe por parte de la empresa.
Desde el lado sindical, los reclamos apuntaron a varios aspectos de la relación laboral y del funcionamiento de la terminal. Entre ellos, denunciaron que el personal no recibió durante más de 20 años un incremento salarial por encima de los mínimos fijados. También señalaron atrasos en obras que consideraron claves para fortalecer el papel del Puerto de Montevideo como centro logístico regional. Según esa posición, esas demoras derivaron en un deterioro del servicio y afectaron el posicionamiento del país en la actividad portuaria.
La empresa rechazó esas acusaciones y sostuvo que mantuvo abierta la negociación. TCP afirmó que presentó recientemente una propuesta cuyos avances fueron valorados por la asamblea de trabajadores y agregó nuevas mejoras en tres de los siete puntos planteados por el sindicato. También insistió en que no existió falta de buena fe ni negativa a negociar y remarcó que siguió dispuesta a explicar y aclarar los aspectos necesarios para concretar un acuerdo.
Junto con su rechazo a la medida, TCP endureció su posición frente a la continuidad del conflicto. La empresa advirtió que, si este tipo de acciones persistía o se reiteraba, adoptaría de inmediato las medidas administrativas necesarias y promovería acciones legales.
En ese planteo incluyó tanto la determinación de responsabilidades como el eventual reclamo por daños y perjuicios derivados de las paralizaciones.
La situación llevó al presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, a reunirse con representantes de la Confederación de Cámaras Empresariales, que transmitieron su preocupación por un escenario que ya acumula más de un mes de paros.

Desde ese sector se estimó que las pérdidas alcanzaron decenas de millones de dólares, una cifra que reflejó la magnitud del impacto económico generado por la afectación de la operativa portuaria.
En ese contexto, el Gobierno sigue de cerca la evolución del conflicto. Aunque no descartó la posibilidad de decretar la esencialidad en el Puerto de Montevideo, la postura expresada por Orsi apunta a una salida acordada entre las partes.
(Con información de EFE)



