
La Organización de Naciones Unidas ha trasladado su solidaridad a las víctimas y familiares afectados por las explosiones registradas este viernes en un recinto militar en Viacha, en el departamento boliviano de La Paz, que han dejado hasta el momento tres fallecidos, trece desaparecidos y 84 heridos.
La oficina de Naciones Unidas en el país ha manifestado asimismo su disposición a colaborar con las autoridades del país para atender a las necesidades de las personas que se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad como consecuencia del siniestro.
"El Sistema de Naciones Unidas en Bolivia expresa su profunda solidaridad con las personas y familias afectadas por las explosiones ocurridas en el municipio de Viacha, en La Paz, y hace llegar sus más sentidas condolencias a las familias de las personas fallecidas", ha señalado el organismo en un comunicado publicado este sábado en sus redes sociales.
En la misma nota, el organismo ha añadido que mantiene su voluntad de prestar asistencia en las labores de respuesta ante la emergencia y ha expresado sus deseos de una pronta recuperación para los heridos.
"Reafirmamos nuestra predisposición de apoyar, en coordinación con las autoridades, en la respuesta oportuna a las necesidades de quienes se encuentran, en este momento, en situación de mayor vulnerabilidad, y nos sumamos a los deseos de pronta recuperación de las personas heridas", continúa el escrito.
El incidente tuvo lugar el viernes, cuando se produjeron dos explosiones en un depósito que almacenaba pólvora y material destinado a actividades de pirotecnia dentro del cuartel militar Bolívar. La detonación provocó una fuerte conmoción en la zona, afectando especialmente a las familias que viven en las inmediaciones del recinto.
La Fiscalía boliviana ha confirmado este sábado el fallecimiento de un tercer militar, después de que las autoridades informaran inicialmente de la muerte de otros dos efectivos tras las explosiones.
Los equipos de emergencia y las autoridades mantienen activas las labores de búsqueda en el lugar del suceso a fin de localizar a los trece uniformados que se encuentran aún en paradero desconocido y recuperar posibles cuerpos entre los restos del recinto militar.



