La decisión sobre la nutria gigante, Pteronura brasiliensis, fue aprobada sin oposición en una reunión realizada en Campo Grande, Brasil, para impulsar acciones urgentes de protección (Imagen Ilustrativa Infobae)

La nutria gigante fue incorporada en marzo de 2026 a la lista de animales migratorios amenazados por delegados de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias durante una reunión celebrada en Campo Grande, Brasil, como parte de una decisión aprobada sin oposición para impulsar acciones urgentes de protección.

La decisión alcanza a la especie Pteronura brasiliensis originaria de los sistemas fluviales tropicales sudamericanos que, según la información publicada por Mongabay, perdió terreno en buena parte de su distribución histórica y enfrenta una combinación de presiones.

La propuesta fue presentada por el Gobierno de Francia debido a la presencia del animal en la Guayana Francesa y recibió el respaldo de Brasil, Perú, Bolivia, Panamá, Ecuador, Paraguay, la Unión Europea, Senegal y Venezuela, en el marco de un tratado internacional que busca coordinar la protección de fauna que atraviesa fronteras.

Otro descenso en las próximas décadas

La nutria gigante fue incorporada en marzo de 2026 a la lista de animales migratorios amenazados de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias (Magnific)

Fue clasificada en 2021 como en peligro de extinción en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Está extinta en Uruguay y Argentina, en estado crítico en Paraguay y Ecuador, y catalogada como vulnerable en Brasil.

La cantidad de individuos se redujo un 50% en los últimos 25 años. Además, el tamaño de los individuos disminuyó, un dato que, de acuerdo con los especialistas, sugiere una menor supervivencia de las crías.

La bióloga Caroline Leuchtenberger, coordinadora del Grupo de Especialistas en Nutrias de la UICN y fundadora del Proyecto Nutria Gigante, advirtió que la tendencia puede continuar. “A menudo decimos que la nutria gigante es la guardiana de los ríos, ya que su presencia significa que los ecosistemas están sanos”, dijo la especialista.

Leuchtenberger sostuvo además que, si no se adoptan medidas, la población podría caer otro 50% en los próximos 25 años. Las proyecciones climáticas, incluida la reducción de las lluvias asociada al cambio climático, refuerzan ese escenario.

La pérdida de hábitat y la contaminación agravan el riesgo

Francia presentó la propuesta por la presencia de la especie en la Guayana Francesa y recibió el respaldo de Brasil, Perú, Bolivia, Panamá, Ecuador, Paraguay, la Unión Europea, Senegal y Venezuela (Imagen Ilustrativa Infobae)

La caza furtiva por su piel redujo drásticamente a la especie en gran parte de su área de distribución y muchos grupos no lograron recuperarse, según Latin American Journal of Aquatic Mammals.

El conflicto con pescadores no es nuevo. Un estudio publicado en Biotropica analizó esta relación en la Amazonía occidental brasileña y señaló que la tensión se vincula con la competencia por los peces y con percepciones negativas sobre el depredador.

Aunque la caza comercial ya no figura entre las amenazas más graves, persisten otros factores que afectan su supervivencia. Entre ellos aparecen la conversión de áreas naturales en tierras agrícolas y ciudades, la construcción de represas y la contaminación de los ríos. A eso se suman las sequías extremas y los incendios forestales.

El mamífero vive sobre todo en el río Amazonas y en los humedales del Pantanal, aunque antes ocupaba una extensión mucho mayor al este de la cordillera de los Andes, desde el norte de Venezuela hasta Argentina, en un territorio de 9.021.590 kilómetros cuadrados.

La UICN clasificó a la nutria gigante como especie en peligro de extinción en 2021 y su población se redujo un 50% en los últimos 25 años (Magnific)

Se trata de la mayor de las 13 especies de nutrias del mundo: es un animal semiacuático y territorial, vive en grupos de entre 2 y 16 individuos, construye madrigueras en las riberas y se alimenta principalmente de peces. Es un depredador alfa dentro de los ecosistemas acuáticos.

La protección depende de acciones coordinadas

Aunque no realiza una migración estacional clásica, Leuchtenberger explicó que sus desplazamientos por ríos transfronterizos justifican una respuesta entre países. “La nutria gigante no es un animal invisible. Cuando está cerca, siempre se la nota”, afirmó al referirse también a las dificultades de convivencia con pobladores y pescadores.

La especialista remarcó que la pérdida de conectividad entre cuencas fluviales representa una amenaza seria; esa observación fue uno de los argumentos para su incorporación en los apéndices del acuerdo internacional, que promueven iniciativas coordinadas entre Estados.

La Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias la incluyó en el Apéndice I y el Apéndice II. El primero reúne ejemplares amenazados que requieren acciones firmes; el segundo fomenta la cooperación entre países.

La bióloga Caroline Leuchtenberger advirtió que la población de nutria gigante podría caer otro 50% en los próximos 25 años por el cambio climático y la reducción de las lluvias (Imagen Ilustrativa Infobae)

Susan Lieberman, vicepresidenta de política internacional de la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre, sostuvo que “la inclusión de la nutria gigante en los Apéndices I y II de la Convención enviará una clara señal de que se necesita una acción internacional urgente y coordinada para conservar esta especie y los ecosistemas de agua dulce de los que depende”.

El próximo paso se definirá en 2029

El paso siguiente será elaborar un plan de acción conjunto entre países, ese esquema deberá ser aprobado en una futura Conferencia de las Partes, cuya próxima reunión está prevista en Alemania en 2029.

Brasil, en su condición de anfitrión de la reunión más reciente, tendrá la responsabilidad de impulsar la aplicación de estas medidas. En total, durante ese encuentro se añadieron o reforzaron protecciones para 40 poblaciones de aves migratorias, animales terrestres y fauna acuática.

João Paulo Capobianco, presidente de la COP15 y secretario ejecutivo del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Brasil, resumió el alcance político de la decisión: “Protegemos especies que tal vez nunca permanezcan dentro de nuestras fronteras”.