
La Fiscalía General de Teherán ha presentado este sábado una acusación formal por terrorismo tras los asesinatos del líder supremo iraní, Alí Jamenei, y las niñas de la escuela de Minab en el comienzo de la campaña de bombardeos lanzada por Estados Unidos e Israel, con vistas a la apertura de un proceso judicial en foros nacionales e internacionales.
El fiscal de Teherán, Ali Salehi, ha presentado este sábado la "acusación formal" en el caso "del acto terrorista que provocó el martirio del Líder Supremo de la Revolución Islámica, y cuatro miembros de su familia tras completar las investigaciones preliminares y examinar las pruebas".
La acusación formal establece que, en esta operación, al tener como objetivo al máximo funcionario político y a la cúpula de la República Islámica de Irán, "se persiguieron objetivos como el debilitamiento de la estructura de gobierno y la influencia coercitiva en las políticas del país", un acto que, desde la perspectiva del derecho penal y los documentos internacionales relacionados con la lucha contra el terrorismo, "conlleva responsabilidad penal para sus autores, comandantes y planificadores".


