El consumo de pan quizás no pase por su mejor momento, pero eso no ha impedido que una empresa valenciana, con sede en Carlet, esté levantando un jugoso negocio basado en la venta de colines, rosquilletas, regañás y picos. Anitín, una firma especializada en "panes especiales", está viviendo un momento dulce que se deja sentir tanto en su balance contable como en sus factorías: tras cerrar 2025 con ventas por valor de 110 millones de euros, casi un 4% más que el año anterior, ha estrenado una nueva línea de producción en Castelló.
Hay una palabra que lo explica: Mercadona.
La cifra: 3,8%. Si la pregunta es si puede hacerse negocio fabricando pan en pleno 2026, la respuesta está en la Comunidad Valenciana. Allí, en Carlet, tiene su sede Anitín, una compañía dedicada a la elaboración de panes tostados que ha cerrado el ejercicio 2025 con un volumen de ventas de 110 millones de euros. La cifra es relevante de por sí, pero sobre todo representa un aumento del 3,8% con respecto a 2024, según los datos avanzados por el diario Expansión.
8,6 millones de euros (y subiendo). Ese volumen de facturación se tradujo, al cierre del ejercicio, en un aumento sensible del beneficio neto de la compañía. De los 7,9 millones de euros de 2024 pasó a 8,6 el año pasado, un 8,9% más. No es el único porcentaje que probablemente hace sonreír al CEO de la empresa. Su nivel de rentabilidad sobre las ventas ha crecido, pasando del 7,6 al 7,8%.
Los datos de la compañía valenciana se suman a los de ejercicios pasados, que también dibujaban una curva ascendente. En 2023 su facturación ya creció un 23% hasta alcanzar los 96 millones y a finales de 2025 el diario elEconomista.es avanzaba que la empresa había conseguido incrementar su negocio consolidado, superando holgadamente la barrera psicológica de los 100 millones de euros.
Un nombre propio: Mercadona. La deriva de Anitín no se puede entender sin otro nombre propio: Mercadona. La compañía de Carlet abastece al grupo de Juan Roig de un surtido de "panes especiales", una etiqueta amplia que abarca snacks horneados como rosquilletas, picos, colines o regañás.
"Empezamos en 2008 como proveedores y luego fuimos interproveedores, así que todo lo que fabricamos para España es para Mercadona, una empresa que hace las cosas muy bien. Nuestra función es tener productos de mucha calidad", explicaba hace unos meses a Levante el responsable de la firma, Agustín Blay.
El directivo reconocía de hecho que la buena marcha de Anitín respondía a dos factores: el aumento de población en España, lo que se traduce en más clientes potenciales, y la colaboración con la cadena valenciana de supermercados. Según los datos que manejaba en otoño elEconomista, el 83% de sus ventas proceden del gigante de la distribución, lo que se traduce en decenas de millones al año.
Objetivo: seguir creciendo. En su informe de gestión el fabricante de snacks horneados avanza que su objetivo es seguir aumentando su variedad y oferta de productos, una tendencia comprensible si tenemos en cuenta que Mercadona lleva años reforzando su cuota de negocio y apostando por la marca propia.
Si hablamos de facturación, ahora mismo el mercado español genera ventas por valor de 107 millones. El europeo se lleva 2,88 millones, sensiblemente por encima de los 1,9 del ejercicio pasado. Ni la cifra ni el aumento son sorprendentes: Mercadona está expandiéndose en Portugal.



