La noticia de la muerte de Chiche Gelblung llevó a Luis Ventura a repasar una relación de años, marcada por el trabajo compartido, los cruces cotidianos y la admiración profesional. En diálogo telefónico con Infobae a las 9, de Infobae en vivo, el periodista y conductor destacó la persistencia de Gelblung incluso frente a problemas de movilidad y lo definió como una figura que excedía la noticia.
Ventura contó que ambos eran vecinos en Radio Del Plata y que la dinámica de Gelblung al frente de su ciclo formaba parte de su rutina. “Yo escuchaba su programa en el camino y sabía que, si estaba Chiche, la entrega iba a ser un tiempo antes o un tiempo después”, relató.
El conductor puso el foco en el compromiso que el comunicador mantenía con su oficio. Dijo que, aun cuando lo veía en silla de ruedas o con bastones, buscaba la forma de estar presente. “A veces lo encontraba con silla de ruedas, con bastones, y teniendo la posibilidad de moverse, el tipo estaba”, señaló, como símbolo de una persona que no descansaba pese a las pequeñas adversidades que pudiera tener.
Para Ventura, esa constancia era una expresión de la identidad profesional. “Él amaba su vocación y su profesión”, afirmó durante la conversación con Infobae en Vivo.
El periodista ubicó a Gelblung dentro de una generación de comunicadores que, según su mirada, dejó una marca propia en los medios argentinos. “Es de esos tipos que, cuando nacen, rompen el molde. Es del molde de los Lanata, los Santo Biasatti, los Nelson Castro o los García. Son tipos que están más allá de la noticia”, sostuvo, al trazar un paralelismo con nombres que marcaron a fuego la profesión.
La comparación reunió nombres de periodistas con trayectorias extensas en la televisión, la radio y la prensa gráfica. En el caso de Gelblung, Ventura remarcó una característica que, a su entender, definía sus intervenciones públicas: la capacidad de incomodar, polemizar y sostener un estilo reconocible.
El entrevistado describió el vínculo que mantuvo con Gelblung como una relación de amistad y convivencia profesional. “Chiche era el tipo que te provocaba todo el tiempo”, dijo al rememorarlo.
Ambos coincidieron en distintos espacios laborales a lo largo de sus carreras. “Nuestra relación era de amistad y convivencia. Hemos compartido un montón de trabajos; siempre en algún lugar nos cruzábamos”, recordó, al comenzar a detallar tanto espacios de radio como de televisión, con nombres como Polémica en el Bar.

El conductor cerró su testimonio con una definición que sintetizó su valoración sobre Gelblung: “Yo tenía claro que él era el maestro de los maestros”.
La muerte de Samuel Chiche Gelblung atravesó de inmediato las redacciones, los estudios de radio y televisión y los teléfonos de quienes habían compartido años de trabajo con él.
La despedida se instaló al aire casi sin margen para procesar la noticia: voces quebradas, silencios extensos y recuerdos que se sucedieron entre colegas que lo conocieron de cerca. Muchos coincidieron en una misma imagen: la de un periodista que hizo de su oficio una forma de vida, que discutía, preguntaba, provocaba y volvía cada día a la actualidad con la misma intensidad.
Aun cuando los problemas de salud limitaron sus movimientos y lo obligaron a enfrentar jornadas difíciles, Gelblung buscó mantenerse cerca de un estudio, un micrófono o una cámara. Esa persistencia quedó como una de las escenas más mencionadas en las primeras horas de su despedida, y todos los que lo conocieron o cruzaron al menos una palabra con él, no dudan en destacarlo como uno de sus aspectos diferenciales, eso que lo hicieron único.



