Madres que perdieron a sus hijos, familias que no pueden regresar a sus hogares y comunidades amenazadas por la violencia y la pérdida de sus tierras. Más de 33.000 palestinos siguen desplazados en el norte de Cisjordania ocupada, donde un nuevo informe de la ONU advierte sobre posibles crímenes de lesa humanidad y una eventual “limpieza étnica”.