La advertencia de una experta en Feng Shui: qué hacer cuando una casa parece perfecta pero en realidad “no funciona”
Elegir una casa no depende solamente de los metros cuadrados, el precio o la estética. Según el Feng Shui , también importa la manera en que están organizados los ambientes, la circulación, la entrada de luz y aire y la sensación que produce el espacio apenas se cruza la puerta. Una vivienda puede s
Elegir una casano depende solamente de los metros cuadrados, el precio o la estética. Según el Feng Shui, también importa la manera en que están organizados los ambientes, la circulación, la entrada de luz y aire y la sensación que produce el espacio apenas se cruza la puerta.
Una vivienda puede ser atractiva a simple vista, pero incómoda en la vida cotidiana. Sara Escolá, experta en Feng Shui, explicó que muchas de las características que hacen a una vivienda armónica también pueden analizarse sin necesidad de conocer esta disciplina oriental.
La luz natural, una distribución clara, los espacios ordenados y una buena ventilación son algunos de los elementos que pueden ayudar a generar una mayor sensación de bienestar. Por eso, antes de decidir una compra o un alquiler, conviene mirar más allá de los ambientes amplios y los detalles decorativos.
Una experta en Feng Shui advirtió que una vivienda puede ser atractiva a simple vista, pero incómoda en la vida cotidiana. (Foto: Pixabay)
Una propiedad puede tener grandes ventanales, una cocina moderna o una decoración impecable y aun así presentar problemas difíciles de corregir después. La distribución, el ruido, la orientación, la humedad y hasta la relación entre los distintos ambientes pueden determinar cómo se vive realmente una vivienda.
Cómo tener una casa armónica y con energía sin perder estética ni funcionalidad
Para Sara Escolá, uno de los principales errores es darle demasiada importancia a la superficie. “No vivimos los metros cuadrados, vivimos cómo están organizados”, resumió. Una vivienda grande puede sentirse incómoda si tiene recorridos innecesarios, espacios mal conectados o sectores difíciles de utilizar. En cambio, una casa pequeña puede ser agradable cuando cada ambiente cumple una función clara.
La luz también ocupa un lugar central. Una vivienda luminosa, especialmente cuando recibe sol durante buena parte del día, suele transmitir mayor amplitud y vitalidad. La ventilación cumple una función similar. Escolá advirtió que “una casa necesita respirar igual que nosotros, que el aire entre, circule y salga, que se renueve de forma natural”. Por eso, las ventanas y la posibilidad de generar ventilación cruzada son aspectos importantes.
El equilibrio también depende de cómo se distribuyen los muebles. Las cocinas, por ejemplo, pueden ser menos armoniosas cuando las hornallas quedan completamente expuestas en el centro del ambiente. También conviene prestar atención a las viviendas con enormes superficies vidriadas y pocos muros, ya que pueden generar una menor sensación de refugio. La clave está en combinar apertura y protección.
“No vivimos los metros cuadrados, vivimos cómo están organizados”, advirtió Escolá. (Foto: Pixabay)
Otro punto importante es evitar que la estética se imponga sobre la funcionalidad. Una iluminación excesivamente uniforme, dormitorios mal ubicados, falta de espacios de guardado o ambientes completamente abiertos pueden hacer que una vivienda resulte poco práctica. En los espacios grandes, el Feng Shui propone generar zonas diferenciadas que permitan descansar, trabajar, comer o recibir visitas sin que todo ocurra en un mismo lugar.
Por último, el entorno también forma parte de la vivienda. El ruido constante, una ventana frente a un muro, la falta de luz o determinadas infraestructuras cercanas pueden afectar el confort cotidiano. Por otra parte, la humedad representa una señal de alerta especialmente importante: manchas, pintura deteriorada u olor persistente pueden indicar problemas de ventilación. La casa ideal no necesita ser perfecta, sino lograr un equilibrio entre belleza, comodidad, circulación y sensación de bienestar.
Cómo detectar una casa con buena energía en la primera visita
Según Escolá, la primera impresión puede ofrecer información valiosa. Una vivienda que transmite amplitud, orden y comodidad desde el ingreso suele generar una sensación diferente a otra oscura, desordenada o con recorridos difíciles de entender. Antes de concentrarse en la decoración, conviene observar cómo se siente el espacio y si es sencillo desplazarse entre los ambientes.
Antes de concentrarse en la decoración, conviene observar cómo se siente el espacio y si es sencillo desplazarse entre los ambientes. (Foto: Freepik)
La luz natural es una de las primeras señales para tener en cuenta. También conviene comprobar la ventilación, abrir las ventanas y prestar atención a los olores. Una humedad persistente, manchas en las paredes o aire viciado pueden indicar problemas que van más allá de la cuestión estética. El nivel de ruido también merece una evaluación, especialmente si la vivienda se encuentra en una zona transitada.
Por último, es útil observar el entorno desde cada ventana y visitar la propiedad en distintos momentos del día. La orientación puede modificar por completo la cantidad de luz y la temperatura de una casa. La experta también aconseja mirar el dormitorio, ya que, desde la perspectiva del Feng Shui, una camacon respaldo apoyado sobre una pared sólida y con buena visibilidad de la puerta puede aportar una mayor sensación de seguridad.