“Ellos se conocían desde chicos”. Así comenzó Mónica, la abuela de Camila Ruth Castro, a reconstruir la relación que su nieta mantenía con Elías Barrionuevo, el joven que permanece prófugo acusado de asesinar a la adolescente de 18 años de un disparo en el cuello en Ituzaingó.

Para la familia, detrás del femicidio había una historia que desde hacía tiempo despertaba preocupación. En ese sentido, Mónica recordó que Camila solía llegar a su casa angustiada después de estar con su pareja. “Solo sé que ella siempre venía enojada, porque discutían”, contó la mujer, en diálogo con Arriba Argentinos (Eltrece).

El vínculo tampoco era aceptado por el padre de la joven. “Él no lo quería a Elías, porque la veía siempre mal a la hija”, explicó. Y fue todavía más contundente al describir al acusado: “Elías es muy tóxico y ella era una chica muy bonita. No la dejaba vivir”.

Mónica aclaró que nunca supo si su nieta había sufrido agresiones físicas. “Si le levantaba la mano no lo sé, porque Camila nunca me contó”, sostuvo. Sin embargo, aseguró que jamás imaginó que la situación pudiera terminar de la manera más brutal.

“Nunca pensé que él llegara a hacer algo así por celos”, expresó la abuela, todavía conmocionada por el asesinato.

En medio del dolor, Mónica también apuntó contra las conductas de quienes ejercen violencia dentro de una pareja y dejó una frase que resume su indignación: “Ellos se piensan que tienen comprada la vida de las chicas”.

Camila tenía 18 años y, según contó Mónica, atravesaba una etapa en la que intentaba proyectar su futuro. “Ella quería ser modelo, se había anotado de nuevo en la escuela, tenía muchos amigos”, recordó.

Cómo fue el femicidio de Camila en Ituzaingó

El ataque ocurrió en una casa de la calle Almagro al 2500, casi esquina Peredo. De acuerdo con la reconstrucción de los investigadores, Barrionuevo llegó al domicilio donde Camila vivía junto a su familia y, tras una fuerte discusión, sacó un arma de fuego y le disparó a corta distancia.

La escena se volvió todavía más dramática cuando Jorge Castro, el padre de Camila, intervino al advertir lo que estaba sucediendo. El hombre se abalanzó sobre el agresor para intentar proteger a su hija, pero Barrionuevo también le disparó.

Castro recibió un impacto en cada pierna. A pesar de las heridas, consiguió quitarle el arma al atacante y arrojarla al techo de la casa. Ese momento habría sido el que aprovechó Barrionuevo para escapar del lugar.

La abuela de Camila contó que se enteró del ataque mientras estaba trabajando. “Me llamaron y me dijeron que había pasado algo en casa, me vine urgente”, relató.

Cuando llegó, la tragedia ya se había consumado.

El padre, internado y en estado de shock

Jorge, el papá de Camila que también resultó herido durante el episodio, sigue internado. “Le tuvieron que dar tranquilizantes porque tenía crisis, pero ahora está bien”, contó Mónica.

La historia que queda detrás del crimen es la de una joven que, según su abuela, tenía planes, amigos y proyectos. También la de una relación que, con el paso del tiempo, se volvió cada vez más conflictiva.

No la dejaba vivir”, repitió Mónica.

Buscan intensamente al agresor, que sigue prófugo

Mientras avanza la investigación por el femicidio, la familia intenta reconstruir las horas y los momentos que precedieron al ataque. El acusado permanece bajo la mira de la Justicia y sobre él pesa una orden de captura.

La búsqueda también alcanzó a domicilios vinculados con familiares del sospechoso en Merlo, donde viviría habitualmente. Mientras tanto, la imagen de Barrionuevo comenzó a circular en redes sociales junto con pedidos de información para poder encontrarlo.

Según se informó, familiares del propio acusado mantienen contacto con las autoridades y manifestaron su intención de entregarlo.