
La gobernadora de Nueva York reclamó la liberación de 87 millones de dólares en fondos de contraterrorismo que, de acuerdo con autoridades estatales, siguen sin llegar pese a una promesa previa del presidente Donald Trump. El planteo fue expuesto por Kathy Hochul en una conferencia realizada el martes junto al alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, en medio de un nuevo choque político con la Casa Blanca sobre seguridad pública e inmigración en Nueva York.
La discusión gira en torno a recursos federales destinados a tareas de contraterrorismo y seguridad interior. Tal y como informó CBS New York, la administración estatal sostiene que el gobierno federal redujo el año pasado en un 86% esas partidas, lo que equivale a 187 millones de dólares. Después de las protestas de dirigentes demócratas y republicanos, Trump prometió el 3 de octubre de 2025 que restituiría todo el dinero. Sin embargo, Hochul aseguró que todavía faltan 87 millones de dólares.
Hochul dijo que el recorte afecta a policías, bomberos y unidades de inteligencia

Durante su exposición, Kathy Hochul, gobernadora de Nueva York, afirmó que la demora impacta de manera directa sobre áreas sensibles de prevención y respuesta. Entre ellas mencionó analistas de inteligencia de la Policía de Nueva York, efectivos de bomberos, miembros de la Guardia Nacional, escuadrones antibombas y departamentos policiales de distintas zonas del estado.
La mandataria cargó de forma directa contra Donald Trump y sostuvo, en declaraciones recogidas por CBS New York, que el presidente está “desfinanciando a la policía” al no enviar esos recursos. También tradujo el conflicto a una dimensión simbólica y política: aseguró que retener ese dinero implica poner en riesgo esfuerzos vinculados con la prevención de atentados y con la protección de lugares clave, como centros de transporte y otras infraestructuras consideradas sensibles.
Hochul además vinculó el reclamo con la memoria de los atentados del 11 de septiembre de 2001. La gobernadora afirmó que, si la Casa Blanca no libera esos fondos, estaría traicionando a las familias de las víctimas, a los agentes de seguridad y a los bomberos que trabajan todos los días en tareas de protección pública. El reclamo por los 87 millones pendientes quedó así ubicado por el gobierno estatal en un terreno que excede la disputa presupuestaria.
El alcalde Mamdani sostuvo que la ciudad sigue siendo un objetivo potencial
En la misma conferencia, Zohran Mamdani aseguró que Nueva York sigue enfrentando un escenario de amenazas complejo por el peso simbólico, económico y político de la ciudad. El alcalde remarcó, tal y como citó CBS New York, que el distrito ha avanzado en materia de seguridad en los últimos 25 años, pero señaló que ese proceso exige mantener la inversión en prevención, inteligencia y preparación ante emergencias.
Mamdani consideró inaceptable que el gobierno federal no haya enviado una partida que, a su entender, ya había sido comprometida. Nueva York es presentada por sus autoridades como uno de los principales blancos potenciales del país, una idea que también fue retomada por la senadora Kirsten Gillibrand, quien cuestionó el recorte en un comunicado.
Gillibrand afirmó que el presidente está utilizando a los neoyorquinos como “peones políticos” y remarcó que, a medida que se acerca el 25° aniversario del 11-S, reducir fondos para fuerzas de seguridad y operaciones de contraterrorismo resulta especialmente delicado. La legisladora ubicó así la disputa dentro de una discusión más amplia sobre prioridades federales en materia de seguridad nacional.
Seguridad Nacional respondió que el estado aún no gastó más de 300 millones
La respuesta de la administración federal llegó a través del Departamento de Seguridad Nacional. Un portavoz de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias aseguró a CBS New York que el estado de Nueva York conserva más de 300 millones de dólares en fondos federales de seguridad interior sin ejecutar. Desde esa posición, el organismo acusó a Hochul de construir una crisis artificial para cuestionar al presidente.
La misma fuente sostuvo que durante más de dos décadas el estado recibió montos elevados de financiamiento federal e incluso partidas por encima de fórmulas basadas en niveles de riesgo. Con ese argumento, la dependencia planteó que antes de reclamar más dinero, las autoridades estatales y municipales deberían explicar por qué todavía no utilizaron recursos ya asignados.
Mientras esa discusión avanzaba, el entonces secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, encabezó otra conferencia para destacar un operativo de un mes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en el estado. Allí informó que hubo más de 2.100 arrestos por delitos que incluyeron homicidio y violación, y remarcó que la operación se realizó sin apoyo de Nueva York.
Ese cruce quedó enlazado con otra tensión entre la administración estatal y Washington. La semana pasada entró plenamente en vigor una ley que impide a las policías locales firmar acuerdos para aplicar controles federales de inmigración en materia civil. Quince sheriffs de condados demandaron al estado para impugnarla. Consultada sobre casos de migrantes con antecedentes por conducir alcoholizados, Hochul evitó responder con un sí o un no y afirmó que las decisiones deben evaluarse de acuerdo con las circunstancias de cada caso.




