Los últimos años han sido más que ajetreados para Jessie J. La artista británica retomó su carrera musical, lanzó un nuevo disco, salió de gira y también se enfrentó a una operación por cáncer.
Finalizada su gira, decidió ponerle un freno al trabajo y también a la exposición pública. Así lo anunció en sus redes sociales, pero quiso hacer una aclaración para tranquilizar a sus fans: “Quiero empezar esta publicación diciendo que estoy bien”.
Dado que su salud estuvo en el foco de los medios desde el año pasado, dejó en claro que no está en peligro. “No estoy en mi mejor momento, pero estoy muy lejos de estar en mi peor momento”, expuso.

“No es ningún secreto que los últimos dos años han sido mágicos, exitosos, transformadores y extremadamente ajetreados. En general, los he disfrutado mucho, aunque también he tenido momentos difíciles. He aprendido más que nunca sobre mí misma, sobre lo que quiero de mi vida y, sobre todo, sobre cómo quiero sentirla”, desarrolló en sus redes sociales.
La cantante de “Price Tag” se mostró consciente en torno a la importancia de poner un freno a la exigente vida pública y conectarse con su intimidad. “Me desconecto de este mundo por un tiempo y me conecto con el mío. Para darle a mi mente, cuerpo y corazón el abrazo que tanto necesitan”, aclaró.
En lo que refiere a su situación de salud, informó: “Finalmente me someteré a mi segunda cirugía reconstructiva por cáncer” y también hizo una afirmación que puede resonar a muchos de sus fans: “Me toca una desintoxicación digital”.
“Publico esto para quienes se preocupen porque no he publicado nada ni he estado activa últimamente. Para quienes me han seguido, apoyado, querido y se han preocupado por mí durante este proceso. Gracias por su apoyo”, cerró en su mensaje.
El ataque de pánico de Jessie J en pleno escenario
En un posteo de Instagram publicado en marzo, Jessie J reveló que sufre ataques de ansiedad desde su infancia y, recientemente, lo experimentó sobre el escenario mientras interpretaba una versión de “I Have Nothing” de Whitney Houston.

“Recuerdo haber tenido ansiedad de niña, pero empeoró mucho cuando tenía unos 24 años”, escribió en un extenso posteo en el que decidió exponer cómo se ve la ansiedad, incluso aunque haya tenido que mostrar su costado más débil.
“Mañana cumplo 38 y algunos días no la siento para nada, y otros días estoy tan ansiosa que siento que no estoy en la habitación, que el suelo es de gelatina y que si camino me voy a caer. Es una experiencia difícil de explicar a quienes no la entienden o viven con ella casi a diario”, detalló.

