Jacobo Timerman fue una gran paradoja en sí mismo: mientras los maestros del oficio periodístico indican que al poder hay que atravesarlo, cuestionarlo, ponerlo en crisis, él no tuvo problemas en decir que hacía periodismo no para atravesar el poder, sino para ser parte de él. Gran paradoja la de Timerman: ¿se puede ser periodista siendo parte del poder? La contracara de Rodolfo Walsh, su socio imposible.